Cargando indicadores...
Sucre Logo
Imagen del artículo
Opinión

El Giro

Selma Samur de Heenan
Selma Samur de Heenan
Columnista
9 de junio de 2024

La conversión de San Agustín, ejemplo de búsqueda espiritual y cambio de rumbo, inspira a reflexionar sobre la necesidad de transformar nuestra vida y encontrar la verdadera felicidad.

Por: Selma Samur de Heenan “Con tu fulgor espléndido pusiste en fuga mi ceguera. Me tocaste y con tu tacto me encendiste en tu paz”. Obispo de Hipona. San Agustín expresó lo que fuertemente se movía en su corazón, y el gozo por el hallazgo que lo condujo a dar un giro y cambiar su rumbo. La historia de su conversión es de las más conocidas, por haberle precedido un “oscuro antes” que detalló en su libro “confesiones”, cuyo título alude, precisamente, al reconocimiento y arrepentimiento de todas las conductas que lo apartaron de la amistad con Dios. Muchas personas pueden sentirse identificadas con este gran hombre, que tuvo el valor de buscar la verdad hasta encontrarla, y que no conforme con eso, quiso mostrar su testimonio de mala conducta, para contribuir a la salvación espiritual de las generaciones futuras, que al igual que él, recorrerían caminos diversamente equivocados, conducentes a la muerte del alma. Siempre estamos en el tiempo apropiado para hacer un alto en nuestra historia. Tenemos la necesidad interior de ser buenos y mejorar cada día, de hacer el bien y cambiar aquello que causa daño. Detengámonos a reflexionar, como si fuéramos por una carretera y nos diéramos cuenta de que la vía por la que estamos siendo conducidos, no va a llevarnos al lugar que debemos tener como destino. Cuando sabemos que necesitamos ir al norte, pero andamos zumbados hacia el sur ¿qué hacemos? Buscamos la manera de dar un giro que termine en los 180 grados. Eso mismo debemos procurar cuando tenemos un sentimiento de vacío y zozobra, que nos indica que por ahí no es, y que debemos hacer ese retorno que nos permita recorrer, acertadamente, el tramo que falta andar en este viaje temporal. No pensemos que actuar conforme a las enseñanzas del evangelio puede ser aburrido, no rechacemos una existencia reposada que trae paz interior. No supongamos que la adrenalina del pecado es más provechosa que la tranquilidad de conciencia. La verdadera felicidad se encuentra haciendo lo generoso, sabio, prudente y noble. Hoy mismo podemos tomar la decisión más importante de todas. Seguir por donde vamos a pesar de estar perdiendo el alma y ocasionando dolor o por el contrario, hacer el giro para la dirección correcta y caminar hacia la meta, que es el Cielo.