
El extenso tema del amor

El termino amor lo hemos reducido a regalos y compromisos superficiales que no tiene raíces para soportar ventiscas ni tormentas. El primero y más grande amor que existe pero que hasta ahora lo estamos entendiendo, es el amor propio.
Por Olga Lucia Bustamante Madrid El termino amor lo hemos reducido a regalos y compromisos superficiales que no tiene raíces para soportar ventiscas ni tormentas. El primero y más grande amor que existe pero que hasta ahora lo estamos entendiendo, es el amor propio. Es reconocernos como lo que somos, con libertad para ser, con aciertos y desaciertos, con aceptación de nuestras fortalezas y debilidades. No es tan simple como mirarse al espejo y acicalarse para vernos bien. Las emociones nacidas del corazón son el más luminoso maquillaje que refleja el estado interior. ¿Qué nos está pasando como sociedad y cuál es nuestro papel en ella? La sociedad como tal no existe. Todo comienza en la unidad. Muchas unidades juntas conforman una sociedad, - muchos yo-yo-yo…-. Lo que significa que hay que trabajar en el individuo como una maravilla de la creación, que poco se conoce y se acepta así mismo, para luego hermanarse alrededor de un mismo fin: el bienestar de todos. El error está en el dogma establecido en las mentes humanas desde que nacemos. Ese que resalta las apariencias, dejando a un lado lo esencial. Sobresale la forma y la imagen, mientras se desconocen los valores intrínsecos de todo ser humano, lo que eclipsa verdades que son el soporte natural de lo creado, pero que son ignoradas y pisoteadas diariamente. Verdades como: El amor es presencia. Las intenciones determinan el resultado. Todo compromiso requiere de, estar ahí. La vida es balance… Nos hacemos compromisos para agradar, para competir, y poco pensamos en el ser, en el sentir, en cómo cooperar, y,…los resultados son directamente proporcionales a las intenciones que manipulamos. Ese es el talón de Aquiles de nuestra sociedad. En perspectiva somos nuestros propios verdugos. Por esto conocemos amores tan pasajeros, tan superficiales y endebles, que no soportan el pensamiento diferente, lo discutible, que ven en el compartir una perdida. Mundos creados para convivir, distanciados por teorías inventadas para justificar el egoísmo y la mediocridad. Le estamos dando una estocada a lo que significa ser familia, ser unidad, estar para los demás. “Quienes hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen.” Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) Escritor británico.