
El dilema de Sincelejo

Sincelejo enfrenta la inflación más alta de Colombia (13,41%), superando el promedio nacional. La informalidad laboral y el costo de vida agravan la situación, exigiendo medidas urgentes.
Por Manuel Andrés Cadrazco En Sincelejo los ciudadanos en su mayoría viven un dilema, y su vez este dilema se convierte en un problema, tanto para los mismos, como para los gobernantes de turno y sobre todo los que vienen. Con corte a julio de este año, con información reportada y calculada por el DANE, Sincelejo registra una inflación anual del 13,41%, la más alta del país, y con una diferencia de 1,63 puntos porcentuales sobre el promedio nacional (11,78%). Además, según el documento de mercado laboral reportado igualmente por el DANE, para el trimestre entre abril y junio, 7 de cada 10 sincelejanos(as) se encuentra en la informalidad. ¿El dato nacional?, 55,8%, 5 de cada 10; En Bogotá, por ejemplo, esta cifra apenas es de 32,9%. Con respecto a las 23 ciudades capitales del país que mide el DANE, en Sincelejo es más caro el transporte, los restaurantes y hoteles, los alimentos, y las prendas de vestir; esto contrastado con el ingreso per cápita de los habitantes. Es decir, en Sincelejo estamos en el dilema de que la gente gana poco, por lo que todo se denota costoso y por ende la capacidad adquisitiva de bienes, servicios o incluso insumos básicos se torna con dificultad. Es el coctel perfecto de que a pesar de que se gana poco, los precios de las cosas no están acorde con el ingreso. Un escenario como este, requiere de un enfoque integral que combine medidas para la generación de empleo de calidad, fortalecimiento del tejido empresarial e inversión social. La consigna deben ser medidas de choque a nivel social en primera instancia, como garantizar la seguridad alimentaria y acceso a servicios básicos, y mientras eso se desarrolla, identificar y promover sectores económicos con potencial en la región puede ser fundamental para la generación de empleo y el desarrollo empresarial. Al sector informal, brindarle garantías de créditos blandos e incentivos para el equilibrio financiero de las familias que subsisten de esas actividades. Es clave también colocar la lupa en los sectores que están jalonando la inflación, y promover medidas para equilibrar en cierta medida la oferta y la demanda. Sucede, por ejemplo, que los alimentos suben de precio porque los costos del transporte en el departamento son altos; en ese y otros casos hay que revisar y cubrir las disparidades. Lógicamente al departamento lo afecta también la coyuntura nacional, aunque la inflación ha ido cediendo a nivel macro, en Sucre no es tanto así.