
El Día del Idioma

El Día del Idioma coincide con Sant Jordi, tradición catalana. El autor reflexiona sobre el valor del español, su expansión y la importancia de preservarlo.
Por: Samuel Morales Turizo El 23 de abril no es solamente el Día del idioma, sino que también se celebra la fiesta del patrono de Cataluña, Sant Jordi (San Jorge), el del dragón. Es tradicional en este día regalar rosas a las mujeres, se le suma ahora la de obsequiar libros. La cuna del castellano se ubica en las montañas de Cantabria, en un condado dependiente del Reino de León y se expande rápidamente a través de lo que luego sería el Reino de Castilla. Cervantes tuvo que inspirarse en lecturas castellanas, viajes, sufrimientos, fracasos, charlas con el pueblo común y corriente, compartiendo vivencias. Mi sueño es recorrer por donde pasó el Quijote por Castilla la Mancha, con el libro debajo del brazo, voy a ver dónde se enamoró, donde le dieron la paliza, donde se peleó con los molinos de viento, voy a comer lo que comía y a darme un paseo leyendo lo que cuenta. “La ignorancia se ha convertido en un valor social”, dice la escritora y periodista italiana Andrea Marcolongo, autora del libro: “Etimologías para sobrevivir el caos”, un canto de amor a nuestra común cultura europea y mediterránea. En su obra señala: “Ellos si entendían el valor político del idioma. Sabían qué cultura, todo lo que integra el sabor, el hablar bien, era fundamental para sus derechos, para la democracia. Por el contrario, hoy la ignorancia se ha convertido en un valor social, de forma paradójica. De hecho, cuando más ignorante, vulgar, cuanto menos cuidada sea tu manera de hablar, estás más de moda y eres más aceptado. Hace dos generaciones, nadie que no fuera médico se atrevería a decir a un doctor que no tenía razón en un asunto sanitario. Ahora, de la libertad de opinión a la dictadura de la opinión. Todos quieren imponer una opinión. Un mototaxista, quiere imponer una opinión, sin tener competencia para ellos” dice Andrea Marcolongo. El futuro del español es prometedor, seguirá expandiéndose por todo el planeta y según el Instituto Cervantes será la lengua más hablada de 2045-2050. El español forma parte de la identidad de cada persona y es importante preservarla y transmitirla, porque: se fomentan valores como la tolerancia y el respeto.