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Opinión

El cerro de la cruz: patrimonio natural

Samuel Morales Turizo
Samuel Morales Turizo
Columnista
25 de agosto de 2023

En Corozal, Colombia, la invasión del espacio público por particulares y el desorden urbanístico preocupan. El artículo analiza la problemática y propone soluciones para recuperar zonas y proteger a los ciudadanos.

Por Samuel Morales Turizo Mis deseos es ilustrar esta nota con dos párrafos históricos, para que sirva de guía a los lectores, de cómo se fueron formando los pueblos de Hispanoamérica, ya que es importante para la comunidad actual y en lo que concierne a la invasión de las aceras, la ocupación y explotación del espacio público por particulares. Razón tenía el rey católico Fernando II de Aragón y V de Castilla, en sus vagas instrucciones a los conquistadores-fundadores, “lo que se hace con orden, permanece siempre ordenado”. Este monarca español, lo que pensó, lo convirtió en realidad y su origen y su slogan de la compaña de colonización en el Nuevo Mundo fue “conquistar es poblar”. En lo referente a la fundación de los pueblos de Hispanoamérica, los colonizadores desempeñaban un papel primordial que consistía en la medición de los suelos con cordel. Primero aparecer las manzanas es un perímetro lineal. Luego llegan las casas y por último los andenes peatonales. Corozal es uno de los municipios de Colombia, más desordenados urbanísticamente. En esta población existen muchas personas que desconocen las leyes de urbanismo, construyen rejas metálicas por encima del andén peatonal. Los invasores no saben los efectos que esto puede causar. Atentando contra la movilidad ciudadana, desafiando muchos peligros, por ejemplo: que un carro o una moto atropelle a menores, adultos mayores de edad, a otras personas por caminar por la mitad de la calle y para el colmo la ceguera de la Secretaría de Planeación de Corozal es total. El espacio público se encuentra restringido para los niños y la gente del común. Lo más ideal es convertir estos sitios públicos en una propuesta para unir a las familias, a los vecinos, niños y desarrollen sus capacidades en entornos protectores. El Cerro de la Cruz, ubicado en el barrio de la Macarena, fue un sitio tradicional de los niños corozaleros para elevar sus barriletes. Este accidente geográfico se encuentra declarado de alto riesgo, de protección y conservación natural. La misión de la comunidad corozalera es liderar un proceso sociocultural y urbano para la recuperación, generación y aprovechamiento sostenible del Cerro de la Cruz, como patrimonio histórico, ecológico y de conservación natural.