
El camino de la suspicacia

La suspicacia, cualidad protectora esencial, se revela en "La Casa de la Pradera", serie remasterizada en Prime Video. Un tesoro para familias, frente a la IA.
Por Olga Lucia Bustamante Madrid Un resultado, depende de la dirección que le demos al uso de una valiosa capacidad: la suspicacia. Cuando somos fieles a su significado de prevención, recelo, susceptibilidad, escrúpulo o alerta… es una actitud protectora; usual en personas inteligentes que buscan caminar por la vida sin dejarse atropellar, y sin irse contra otros. Personas que descubren mensajes ocultos detrás de las palabras y los esquivan, o retoman, dependiendo de su significado y valor. Todos, padres de familia y maestros… poseedores de suspicacia, sabrán distinguir entre verdades y mentiras, podrán intuir intenciones y consecuencias. Esta, utilizada con el propósito de dañar: con malicia, resquemor, conjetura, prejuicio, sospecha o intereses mezquinos, es un arma destructora. Es necesario desarrollar la suspicacia en los niños, para que hagan las lecturas correctas de momentos o situaciones y no sean botín fácil. PRIME VIDEO ha remasterizado una serie que en su momento (1974-1983) capturó la audiencia familiar del mundo. La Casa De La Pradera. La historia de la familia Ingalls. Fascinante relato de la vida diaria en un sector rural, pequeño, cargado de situaciones cotidianas sencillas, que reflejan el interactuar humano. La vida discurre apacible, sin injerencia de culturas vecinas. Con un papá y una mamá increíblemente suspicaces. Cualidad que les transmiten a sus hijos, que crecen al vaivén de las emociones naturales, que se originan en el compartir de cualquier comunidad, de cualquier época. Los personajes se destacan individualmente, y, juntos como equipo, dan lecciones inmensas de colaboración, fortaleza de espíritu, cohesión familiar, defensa de principios; del valor del respeto, la amistad, la verdad, la confianza, el perdón…, nacidos del corazón. Una saga muy perceptible, que muchos podrán llamar ficción, si se compara con la realidad actual, saturada de vacíos y tecnologías, que permean positiva o negativamente las primeras etapas de la vida de nuestra niñez y juventud. En la serie, los niños se arriesgan a tener aventuras; toman decisiones, en ocasiones equivocadas, pero de las cuales sacan aprendizajes de la mano de sus progenitores, que con coherencia, guían el crecimiento de sus hijos. El material cinematográfico, recuperado, es un tesoro, para recordar a las familias de hoy la importancia de lo simple, de las convicciones que hacen grande la sociedad. La inteligencia artificial tiene información, representa al empleado obediente que repite una orden. Pero carece del espíritu creador de lo bueno, propio del hombre consciente.