
El cambio climático: el mayor peligro

La ONU alerta sobre el cambio climático: el planeta enfrenta su período más cálido, con efectos irreversibles desde 2030. La deforestación y las migraciones climáticas son graves amenazas.
Por: Samuel Morales Turizo El cambio climático en la Tierra, causado irresponsablemente por el ser humano, ha llevado al mundo a su período más cálido, según advirtió la ONU, desde el 2030, tendrá efectos irreversibles. El calor con altas temperaturas se convertirá en permanente durante milenios. Expertos temen que si la Amazonía no es protegida de inmediato y si no se pone ahora freno a la creciente deforestación, no alcanzamos la meta climática de limitar el calentamiento global hasta 1.5 grados Celsius. Bajo las actuales políticas, el cambio climático está en vía de alcanzar un catastrófico 2,7 grados Celsius en este siglo. De las migraciones climáticas se habla del enorme sufrimiento humano que puede derivarse tanto de impactos repentinos como huracanes, inundaciones, erupciones volcánicas, o de procesos lentos, como la subida del nivel del mar y el deshielo. Que van agotando los recursos de vida básicos y pueden provocar desplazamientos masivos de poblaciones, ya sea de forma forzosa o por elección, anticipándose a lo inevitable. Todo ello conlleva fragmentación familiar y social con menor o mayor capacidad de adaptación según los casos. El drama actualmente de migrantes por cambio climático a nivel global, supera al número de los migrantes por cualquiera causa, guerras y conflictos por cualquier tipo, exilios políticos, etc. Sin duda el mayor peligro que tiene la humanidad es el cambio climático. Por este motivo principal es que todos en el planeta nos vinculemos en la defensa de la naturaleza, preservación de las formas de vida, control a la polución o la recuperación del equilibrio natural. Sería bueno que los gobiernos trabajen unidos con los activistas defensores del medio ambiente, los periodistas, experimentados publicistas, científicos, empresarios, para limitar el calentamiento futuro. Tenemos que actuar, con dinámicas positivas para enfrentar este riesgo, no es solo un desafío ambiental, sino uno de los retos de salud más urgente que hayamos enfrentado. El pintor Leonardo Da Vinci, fue clave en su profundo amor por el conocimiento científico, en un escrito decía: “saber no es suficiente; debemos aplicar lo que sabemos. Estar dispuesto no es suficiente; debemos actuar”. Es decir, con esta crisis climática no hay tiempo que perder.