
Efectos económicos de un Mundial de fútbol

Las expectativas son grandes cada cuatro años por el mundial de futbol. Muchos piensan en las utilidades que van a tener, en los negocios que montarán, pero finalmente no es más que el oportunismo impulsado por la euforia mirando la manera cómo capturan a desprevenidos para venderles hasta un hueco.
Detrás de la alegría y la pasión están los mercados. Las expectativas son grandes cada cuatro años por el mundial de futbol. Muchos piensan en las utilidades que van a tener, en los negocios que montarán, pero finalmente no es más que el oportunismo impulsado por la euforia mirando la manera cómo capturan a desprevenidos para venderles hasta un hueco. En un trabajo de investigación realizado por Goldman Sachs Global Investment Research en el año 2018 se construyó un modelo estadístico basado en una distribución de Poisson. El modelo predijo que son los mercados los que soportan toda la pasión fugaz generadora de consumo producido por los fanáticos. Los estudios demuestran que son rentabilidades momentáneas. Se estimó que el país ganador no perdura con las ganancias y en promedio las rentabilidades de bolsa llegan al 4% durante el año siguiente. Por ello el mensaje de Goldman Sachs fue: “disfrutar de las ganancias mientras que duran…”. El estudio de Goldman Sachs también hizo referencia al país anfitrión puesto que igualmente recibe efectos. El orgullo y la confianza generan un impacto positivo que se prolonga durante unas semanas y ello conlleva a subidas en la bolsa de valores en el mes posterior. Los incrementos llegan en promedio al 2,7% pero tiende a desaparecer rápidamente y después sigue una senda por debajo durante los siguientes meses. Por su lado, los países que no obtienen la copa pueden tener un efecto adverso. Sus mercados bursátiles se ven afectados negativamente dado que generan caídas que pueden llegar al 5.6%. El estudio de Goldman Sachs también hizo análisis sobre los asuntos económicos. En cuanto al crecimiento del PIB indica que en el país ganador puede llegar al 2.7% por encima del promedio. Pero adicional a ello es muy posible el incremento de la inflación lo cual opaca el crecimiento del producto interno, se reduce el poder adquisitivo de la población y finalmente se conduce por un camino de problemas sociales. En este orden ideas, desde las estimaciones bursátiles y económicas, los países deben tomar medidas que permitan canalizar y optimizar el flujo de dinero que circulará por sus mercados. Lo cierto de todo esto es que los mercados se alteran. Las variables empiezan a recibir efectos acelerados, confusos y entra a jugar la irracionalidad económica.