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Opinión

Efecto Milei

Olga Leonor Hernández Bustamante
Olga Leonor Hernández Bustamante
Columnista
10 de diciembre de 2024

En 2022, un encuentro con el entonces desconocido Javier Milei predijo su impacto. Un año después, Argentina muestra mejoras económicas, impulsando las ideas liberales a nivel global.

Por Ángel Torres Hernández En junio de 2022 invité a un par de amigos políticos a la ciudad de Barranquilla, les comentaba que asistiríamos a una conferencia de un influyente académico argentino, quien sería su próximo presidente. Pude notar en su rostro la incredulidad de mis palabras. El desconocido para la política colombiana que yo seguía en redes era Javier Milei y estaría promoviendo las ideas de la libertad, era una gran oportunidad para escucharlo personalmente y adquirir su libro “El Camino del Libertario” lanzado por esos tiempos. Tengo que confesarles, la estructura filosófica y científica de sus argumentos fue espectacular. Nadie daba un peso, lo tildaban de loquito por el hecho de enfrentarse a una maquinaria o casta burócrata; políticamente incorrecto por preferir decir una verdad incómoda que una mentira confortable; es apenas obvio, en la batalla política importan más lo votos y por eso se apela a las emociones, a la inmoralidad; mientras que Milei era una persona frentera, decía ser no político y con una personalidad extrovertida. Sencillamente un genio. Con la sinceridad de decirle a los votantes que los cambios no eran inmediatos y muchos de ellos no se verían en su gobierno, ese candidato la rompió y en solo un año de ejercicio rescató a su país de una debacle económica y social. Los resultados de la transformación económica resaltan a la vista: primero, recibió una tasa de inflación intermensual del 12,8%, un año después se basa en 2,7% con expectativas de estabilizarse en el 1%; segundo, la diferencia del tipo de cambio oficial frente al paralelo se ubicaba en el 200%, es decir, el valor del dólar para la compra, era tres veces superior a la tasa del banco central, hoy esa diferencia no supera el 10%, pero si tenemos en cuenta el impuesto país que grava la compra de dólares al 7,5% en realidad la tasa cambiaria prácticamente ha desaparecido; tercero, las reservas brutas en dólares del banco central se hundían, no superaban los US$20.000 millones gracias una brecha cambiaria alejada de la realidad, hoy las reservas brutas crecieron más del 50% y superan los US$30.000 millones; cuarto, el déficit fiscal cerró el 2023 en 4,4% del PIB, un año después el superávit rodea el 0,5% del PIB; quinto, el monto de las perdidas operacionales del banco central que deben cubrir el Estado se redujo del 10% al 2% del PIB; sexto, el riesgo país se ha desplomado, una reducción de 2000 puntos básicos que equivale a 20 puntos porcentuales en tipo de interés que se ahorra el Estado argentino sobre su deuda por mejorar la solvencia; séptimo, la financiación en dólares para el sector privado alcanzaba los U$3.700 millones, hoy está en US$8.500 millones; octavo, la moneda argentina es la más fortalecida en el mundo con un 40,1% con respecto a 2023. El frentero y carismático presidente, está generando una atracción sin precedentes hacia las ideas de la libertad, invitado a los foros económicos más importantes del mundo, inclusive, hasta los más encopetados economistas y políticos Keynesianos colombianos, comienzan a reflexionar sobre el Estatismo y muestran agrado por las ideas del liberalismo, la Libertad, la disminución de impuestos, la reducción del Estado, el libre mercado, que propone la Escuela Austriaca de Economía. Todo indica que el parásito mental de la justicia social tiene remedio, se llama liberalismo, como lo ha demostrado en solo un año el arrollador efecto Javier Milei.