
¿Dónde están los Mecenas de la Cultura?

Desde la Roma imperial hasta la actualidad, el mecenazgo ha impulsado el arte. Hoy, artistas locales lamentan la falta de apoyo económico, criticando la gestión cultural actual.
Por Samuel Morales Turizo En los tiempos del Imperio romano, Cayo Clinio Mecenas, noble, amigo personal y consejero del emperador Augusto, en cuya ausencia administraba el estado. Empleó sus riquezas para apoyar a las personas dedicada a las letras y las artes. Pues le dispensó favores a los poetas latinos: Horacio, Virgilio, Ovidio. Mecenas este protector de los artistas, le regaló al poeta Horacio una mansión con 24 cuartos, un gran pórtico, tres baños, un bello jardín y cinco cortijos, para que tuviera confort y libertad en sus creaciones. Lorenzo El Magnífico, príncipe de Florencia fue Mecena de Miguel Ángel y de Boticelli. Asimismo, Lorenzo Sforza, príncipe de Milán patrocinó a Leonardo Da Vinci. En 1809 un archiduque y dos príncipes se unieron para ayudar de los momentos difíciles que atravesaba Beethoven, con una pensión anual de 4 mil florines. Este fue otro acto de mecenazgo. Como en otras épocas, hoy día el quehacer artístico también requiere de mecenazgos, para que al menos los artistas cuenten con recursos para llevar a cabo las realizaciones de sus obras satisfactoriamente. Mediante entrevistas realizadas con algunos creadores de nuestro entorno, expresan no conocer en su ocupación a mecenas que ayuden estas actividades en sus distintas manifestaciones. En cuanto al apoyo estatal, departamental y municipal, ciertos artistas opinan que esta se hace desde una perspectiva de tipo embriagante y farandulera. Según los entrevistados, como es el caso de las condecoraciones con menciones honoríficas de metal oxidante y diplomas, que a larga sirven a través del tiempo sólo como alimento para el comején. En otros casos los regentes de la cultura organizan exposiciones en galerías, invitando a los artistas de la región para que muestren sus obras. A cambio de míseras bebidas embriagantes, como contraprestaciones. Entre ellas champañas, cócteles, las cuales hacen juego de esa figura teatral, etérea y farsante. Seguidamente de estos actos aparecen en los medios de comunicación, como regentes promotores de la cultura. Este hecho lo he comprobado a través de un diagnóstico realizado en la comunidad artística de nuestro contexto social, por medio de conversatorios, entrevistas y socializaciones referente a este tema. Ver para creer. ¿Dónde están los Mecenas de la cultura?