
Dios y justicia con el Diputado

Esto le ha sucedido al diputado Luis Alfonso Álvarez. Tuvo un episodio incómodo con su expareja Welkin Negrete Pinedo. Cuando un hombre y una mujer se unen para iniciar una relación debe ser por amor y no por intereses. En este caso, lo sucedido al Diputado, es un claro ejemplo de la perversión que produce el interés en torno al poder y la chequera.
Esto le ha sucedido al diputado Luis Alfonso Álvarez. Tuvo un episodio incómodo con su expareja Welkin Negrete Pinedo. Cuando un hombre y una mujer se unen para iniciar una relación debe ser por amor y no por intereses. En este caso, lo sucedido al Diputado, es un claro ejemplo de la perversión que produce el interés en torno al poder y la chequera. Este es un caso en donde se aprovecha la nobleza, la entrega y las buenas intenciones del hombre en una relación, con la particularidad de la existencia de hijos producto de una convivencia con parejas anteriores. Esta es una circunstancia que amerita suprema responsabilidad y por ello no debe existir el interés en torno al poder político y las buenas condiciones económicas, como es la característica del Diputado. Conozco al diputado Luis Alfonso Álvarez desde hace varios años, como amigo. Después lo conocí en el ambiente laboral cuando fui Secretario de Hacienda siendo Luis Alfonso diputado, en ambos contextos puedo decir que es un ser humano ejemplar. Lo sucedido al Diputado es algo que está sucediendo últimamente en donde las agresiones ya no son solamente de parte del hombre. Resulta que ahora vienen también del género femenino pues suelen utilizar agresiones en forma de palabras, publicaciones en redes que retan, bloqueos del celular, exigencias económicas o de cierto nivel de vida que en caso de no ser cumplidas se recurre a la humillación y si hay hijos en la relación que se han tenido con otra pareja, se pueden presentar egoísmos, en fin, el asunto es complejo. Este tipo de agresiones son difíciles de comprobar. Gracias a Dios en el caso del diputado Luis Alfonso la justicia Divina actuó y fue precisamente porque su conducta estuvo en la buena fé. Con esto quiero decir que decidió iniciar una relación de pareja con la señora Welkin Negrete con principios y valores y no con intenciones de intereses o buscando intimidad. Llegó a ella con principios, ética de caballero y desde luego respeto; este es el motivo por el cual Dios metió su mano y fue la razón por la cual la justicia terrena fue el vehículo para demostrar la obra de Dios y la importancia de respetar el sentimiento del amor el cual fue enseñado por Jesús.