
Desafíos y oportunidades: Panorama de la mujer en Sincelejo

Las mujeres, vitales en la sociedad, aún enfrentan marginación en política y economía. En Sincelejo, aunque mayoría, su representación es baja. Urge una política pública para la equidad.
Por: Daniela Vergara A lo largo de la historia, las mujeres hemos desempeñado un papel vital en la construcción de nuestras sociedades. Pero nuestra participación y liderazgo han sido sistemáticamente marginados, especialmente en escenarios políticos, públicos y económicos. Nos encontramos en momentos cruciales donde es imperativo promover la participación de las mujeres. ONU Mujeres promueve la igualdad de género y el empoderamiento de las mismas en todo el mundo. En sus estadísticas, indica que, actualmente, existen 31 países (de 195 existentes) donde las mujeres se desempeñan como Jefas de Estado y/o Gobierno. En concordancia con el liderazgo femenino, en Latinoamérica el 52% de las mujeres laboran en comparación con los hombres que representan un 78%. En cuanto a la asignación laboral, en Latinoamérica nosotras devengamos 20% menos que los hombres en sectores y cargos similares. El panorama en Sincelejo no es menos desalentador, según el Censo Nacional de Población y Vivienda para el año 2022, 155 mil 666 habitantes somos mujeres, lo que equivaldría al 51.7% de la población. Según las cifras anteriores, podríamos inferir que las mujeres en la ciudad somos mayoría. Por su parte, según la Registraduría Nacional del Estado Civil, registró que para el 2019, de 17 concejales solos, 3 fuimos electas para el cargo. No somos ni el 20% en el corporativo. Igualmente, de 94 cargos de elección popular territorial, solo el 26.6% equivalente a 25 cargos, fueron ocupados por mujeres, mientras que el 73.4% que son 69 cargos, fueron ocupados por hombres. En lo económico, el DANE registra que Sincelejo con un 28.6% ocupó la séptima casilla de 23 ciudades y áreas metropolitanas del país, con mayor incidencia de pobreza monetaria. Para el año 2019, la tasa de ocupación femenina en el municipio fue del 46% y la de desempleo del 17%. Si bien la tasa de ocupación es considerablemente alta, no quiere decir que sea un porcentaje favorable, todo lo contrario, estaríamos, quizá, frente a un porcentaje significativo de mujeres que, si bien pueden estar ocupadas, no necesariamente estén en empleos formales y dignos. ¡Con razón somos de las primeras ciudades con mayor informalidad de Colombia! Lo anterior evidencia la necesidad de crear y aprobar, de manera urgente, una política pública de la mujer y la equidad de género que fortalezca y empodere a las mujeres en programas que potencialicen y profesionalicen sus diferentes emprendimientos y la generación de estos. También programas de incentivos a las empresas que incluyan en sus puestos de trabajos a mujeres. Y finalmente, la ampliación de la Línea Rosa en denuncias relacionadas con acoso laboral y brechas salariales de género.