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Opinión

Del desorden al orden social

Olga Lucia Bustamante Madrid
Olga Lucia Bustamante Madrid
Columnista
31 de mayo de 2025

La neurociencia y su rama social revolucionan la comprensión del comportamiento humano. Investigaciones revelan conexiones cerebro-conducta, abriendo nuevas vías para tratar desórdenes y mejorar la interacción social.

Por Olga Lucia Bustamante Madrid Nuevas especialidades tratan de explicar hoy el comportamiento humano. La Neurociencia que es el estudio del sistema nervioso. Y la especialización: Neurociencia Social, busca entender y entrelazar los mecanismos neuronales, celulares, hormonales y genéticos, asociados al comportamiento social y biológico. “En la investigación de la Neurociencia social se tiene como interés la comprensión de la dinámica y compleja relación entre el cerebro y sus sistemas relacionados y su interacción social.”(Decety, J. & Keenan, J.P., 2006). Grandes beneficios han producido poder explicar las razones de algunos desórdenes mentales y sociales, antes, mal etiquetados, equivocadamente interpretados y tratados. Mucho irrespeto y desconsideración, -no malintencionados-, sino fruto de la inexperiencia, ignorancia e improvisación, hicieron mucho daño a personas, en hogares, escuelas, ancianitos y comunidades. Hoy, la observación científica que involucra el organismo físico-químico, con pensamientos, con sentimientos, con palabras, gestos, reacciones y consecuencias, nuevos manejo y normas, nos abren un abanico amplio de posibilidades de manejos más coherentes, respetuosos y humanizantes.  Aquí tiene su fuente de acción la Psicología y la Psiquiatría actuales. En el mundo entero resuenan nuevos ecos, que prometen mejores resultados. La humanidad ha actuado en consecuencia con lo bien o mal entendido y aprendido, métodos bien o mal elaborados, con excesos o carencias afectivas, éticas y morales, abarcando muchas veces lo jurídico. Este progreso lento de reconocimiento de pro y contras, está clarificando el camino de la formación y la educación. Ahora podemos comprender los porqués de las fallas o aciertos en las decisiones y reacciones. Ahora más que antes, puede ser más fácil el papel de papá y mamá. Aunque esta misión se está viendo empantanada por el miedo a adquirir responsabilidades que limiten el actuar individual. Tiene que existir un punto medio que le devuelva a los jóvenes las confianzas en la belleza de la procreación. Percibo desde mi interior que a todo el esquema descrito le falta el idioma del sentir espiritual. Ese que nos hace crear lazos desde el corazón. Su inclusión fue el soporte de generaciones pasadas, fortalecidas desde su interior, que no contaron con mayor preparación académica, pero profesaban un gran respeto por la vida de manera intuitiva. Década tras década se han visto en las dinámicas sociales, avances muy significativos. Es un error resignificar la existencia sin un soporte interior que no incluya la Esencia Divina, que ha sido la luz gestora de los mejores logros, momentos y avances del ser humano, desde que comenzó su historia sobre la faz de la tierra.