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Opinión

Defendamos los derechos humanos

Samuel Morales Turizo
Samuel Morales Turizo
Columnista
5 de septiembre de 2025

Es conveniente recordar un breve aspecto histórico de los derechos humanos que señala que la paz romana era, en el periodo culminante del Imperio Romano, paz en sentido ausencia de violencia, pero ciertamente no lo era en el sentido de la justicia y prosperidad.

Por Samuel Morales Turizo Es conveniente recordar un breve aspecto histórico de los derechos humanos que señala que la paz romana era, en el periodo culminante del Imperio Romano, paz en sentido ausencia de violencia, pero ciertamente no lo era en el sentido de la justicia y prosperidad. La periferia del imperio, los bárbaros y la plebe no es tan incluidos en esas políticas. Pocos países como Colombia sus habitantes conviven con una situación tensa, desafiante y peligrosa. Donde el orden del día es la muerte violenta, que puede originarse de cualquier hecho inesperado. Ningún colombiano esta excepto del empleo de métodos impetuosos contra su integridad física. Desde tiempos de la independencia, en Colombia ha sido un país saturado de violencia y confrontaciones bélicas. La Constitución Política de 1991, consagró la defensa, protección y promoción de las tres generaciones de los derechos humanos. La primera se refiere a los derechos individuales, civiles y políticos. La segunda estipula los derechos sociales, económicos y culturales y la tercera señala los derechos colectivos y el medio ambiente. La solución del problema de los derechos humanos no es algo que le toque únicamente al gobierno, es un verdadero problema que traduce serios síntomas de descomposición que solo podrá ser resuelto en la medida en que cada individuo se apropie y conozca sus derechos, no solo para defenderlos, sino también para que aprendan a respetar a los demás, Dentro del contexto de los derechos humanos hay unos elementos muy importantes como la educación, el trabajo, la paz, la tolerancia y la convivencia deben convertirse en herramienta válida a la hora de buscar fórmulas para la disminución y eliminación de la violencia. Respetando los derechos fundamentales de los individuos, únicamente podrá hablarse de democracia. Comenzando este milenio la nueva cultura debe tener en cuenta el medio ambiente y a todos los seres vivos, como colaboradores responsables del designio eterno. Como dice un antiguo texto hindú: “No debes matar, ni maltratar, ni injuriar, ni atormentar, ni perseguir, ninguna clase de ser vivo, ninguna especie de criatura, ninguna especie de animal. He aquí el puro, eterno y constante precepto de la verdad proclamada por los sabios que comprenden el mundo”.