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Opinión

De todas maneras, un feliz año

Ismael Guerra de la Ossa
Ismael Guerra de la Ossa
Columnista
9 de enero de 2023

El panorama para Colombia en el nuevo año genera incertidumbre. La reforma tributaria y la inflación alimentan el pesimismo económico, con posibles alzas de precios y desempleo.

Por: Ismael Guerra de la Ossa. Quisiéramos que no fuese así, pero la realidad, que es tozuda y no permite esguinces, nos lleva a pensar que las cosas para los colombianos, durante este año que comienza, no pintan bien. Hechos y circunstancias así nos lo hacen presagiar. Ojalá el Todopoderoso meta su mano para que ello no sea así. Eso pensamos los creyentes que siempre encomendamos el futuro de Colombia al Creador. Es que por donde quiera que se mire el panorama actual de nuestro país, la incertidumbre y la preocupación aflora. En el plano económico, la catarata de impuestos que ya padecemos, tras la puesta en marcha de la reforma tributaria del presidente Petro, no da cabida al optimismo. Por el contrario, induce al pesimismo, pues no hay que ser experto para concluir que las cargas tributarias que se imponen a las empresas, de una u otra manera, terminan trasladándose al consumidor a través del incremento en los precios de sus productos, sobre todo los de la canasta familiar, configurándose así un golpe aleve e inmisericorde para sus descaecidos y raídos bolsillos. Se convierte de esa forma el tan cacareado aumento salarial en un mero sofisma de distracción habida consideración de que lo que sube se lo traga de inmediato la inflación, o sea la carestía inclemente que no da tregua ni respeta pinta, como dirían los jóvenes. Lo que sí subirá será el desempleo, si se tiene en cuenta que los empresarios, para compensar el incremento que les produce el aumento de la tasa impositiva, no solo no crearán más puestos de trabajo, sino que será al revés, reducirán las nóminas. Así las cosas, no hay que hacerse ilusiones en lo económico este año, sencillamente porque ellas se desvanecen ante la cruda realidad. Y en el plano social, todo indica que gran parte de la reforma tributaria lo destinará el Gobierno para hacer demagogia y populismo barato mediante dádivas generosas a los sectores que apoyaron a Petro en campaña, descuidando a los otros estamentos de la sociedad que también requieren de los recursos que proveen los contribuyentes, es decir, nosotros, para atender a todos los necesitados por igual, no importa su militancia política. A propósito de política, aquí no abordaremos el tema porque se nos acabó el espacio. De todas maneras, un Feliz Año Nuevo para todos.