
De la alegría a la tristeza: La pólvora

El ruido de la pirotecnia en Navidad causa la muerte y sufrimiento de animales. Cientos de mascotas y fauna silvestre perecieron, denunciando la falta de empatía humana.
Por Olga Lucía Bustamante Madrid A ti, que no te agrada que te despierten cuando estás cansado o enfermo. Que tienes a tu bebe dormido y pides silencio. Tú que te quejas porque no puedes escuchar la TV cuando otros discuten, o alguien llora. Te hablo -sin hablar tu idioma humano-… llevando el mensaje de cientos o quizá miles de criaturas que como yo, la pasamos muy mal, ¡Súper mal! cuando personas como tu desean regalarse así mismas un entretenimiento absurdo, extraño y egoísta, sin medir las consecuencias en el medio ambiente, atentando contra el bienestar y la integridad física de muchos seres vivos que no estamos dotados de protectores contra el ruido extremo. La naturaleza por el contrario nos dotó de una audición aumentada para protegernos de depredadores y escuchar mensajes entre los de nuestra especie. Hoy, cientos de gatos, perros, ardillas, palomas, pájaros, loros, y más… perdieron la vida cuando explotaste durante algunos minutos toneladas de pólvora, mientras con efímera alegría celebrabas las explosiones extravagantes que mataban a unos y aturdían temporalmente a todos. O destruían tímpanos, vidas y futuros. La naturaleza llora mientras tú te ríes. Esto nos dirían -si pudieran- aquellos animalitos que perdieron su vida, su salud o su paz. Muchos hogares además enterraron sus mascotas. Nidos destrozados o abandonados, solo para darte gusto a ti, humano desalmado. Heredero de costumbres ancestrales que ya deberían estar abolidas, conociendo sus desventajas y repercusiones. La Navidad, para la especie humana, animal y posiblemente para las mismas plantas, en esos momentos se convierte en época de miedo y terror. Con que autoridad moral le cantamos a la vida si el sufrimiento de otras personas y de la fauna que nos rodea, no nos importa. Un japonés que nos visitaba hizo este comentario: “Parece un bombardeo”… ¿Dónde está la diversión? Renato Gullén escribe: Cuentos de Terror…”Los fantasmas se reúnen en las noches para contarse cuentos de humanos. No hay nada más aterrador que lo que se hacen los vivos entre sí.” Y lo peor, no somos conscientes de nuestra responsabilidad porque todo está clasificado en “modo normal”. Esto sucede porque andamos por la vida sin auto observarnos…cuando aprendamos a hacerlo, descubriremos que hemos sido devastadores y ladrones de bienestar, pudiendo ser artífices de cosas maravillosas. “Los sensatos se retiran, los chicos abusan, y sólo los tontos admiran.” Horacio (65 AC-8 AC) Poeta latino.