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Opinión

¿Cumplirá su cometido?

Ismael Guerra de la Ossa
Ismael Guerra de la Ossa
Columnista
29 de diciembre de 2025

En artículo anterior nos referimos al propósito del Gobierno Petro de acabar con Ecopetrol siguiendo los caminos de Chávez en Venezuela que acabó con PDVSA...

Por Ismael Guerra de la Ossa En artículo anterior nos referimos al propósito del Gobierno Petro de acabar con Ecopetrol siguiendo los caminos de Chávez en Venezuela que acabó con PDVSA, una de las multinacionales de la industria petrolera más importantes del mundo. Decíamos que Chávez una vez llegó al poder le puso el ojo a PDVSA e inició una purga burda desmantelando la estructura técnica de la megaempresa sacando a los más avezados expertos de la ciencia de los hidrocarburos para ubicar allí a activistas de su ideología política que no tenían ni idea de petróleo. Pues bien, el actual gobierno nacional está haciendo en Ecopetrol lo mismo que hizo Chávez con PDVSA. Desde que Petro comenzó a Gobernar, el 7 de agosto de 2022, inició el “descuadernamiento” de la estructura administrativa de Ecopetrol despidiendo a ejecutivos, técnicos y avezados en la materia por activistas de su causa ideológica. Fue así como sacó a Felipe Bayón, nada menos, que llevó a Ecopetrol a la cima de su prestigio económico y financiero. A Jaime Caballero Uribe, quien era vicepresidente Corporativo de Finanzas, una de las figuras financieras con más profundos conocimientos de los mercados internacionales; a Santiago Martínez, gerente de Sostenibilidad y Descarbonización, quien realizó un estupendo trabajo en Ecopetrol. Asimismo, durante el Gobierno Petro fueron echados de esa empresa, por política, otros profesionales de extraordinarias dotes gerenciales como Mónica Jiménez y Aníbal Fernández de Soto. Ante esto, la cuarta compañía que más produce petróleo en Colombia, es decir, GeoPark, ni corta ni perezosa, reclutó a todos estos altos ejecutivos de Ecopetrol que fueron despedidos de sus cargos por el Gobierno Petro y los enganchó en su nómina, pensando, claro está, en el mediano y largo plazo, haciéndose, sin duda, a grandes talentos especializados y como lo dijo el presidente de Campetrol, Nelson Castañeda, “apostándole a tomar decisiones de alto valor para la compañía”. Prosigue así el Gobierno Petro en su intención perversa de acabar no solo con Ecopetrol sino la industria de los hidrocarburos en el país, basado en el falaz concepto que tiene el mandatario en el sentido de que los hidrocarburos son más venenosos que la cocaína. Ya Colombia dejó de ser atractiva para los inversionistas petroleros y ahora estos se están yendo para otras naciones como Guyana o Ecuador donde las condiciones son más favorables para sus proyectos.