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Opinión

Cuatro años pasan rápido Gobernadora

Francisco Montes Vergara
Francisco Montes Vergara
Columnista
18 de julio de 2024

El Plan de Desarrollo de Sucre, con 5.5 billones de pesos, exige análisis de elasticidad económica. Se busca impacto en empleo, pobreza y competitividad, midiendo avances antes de 2027.

Por Francisco Montes Vergara El Plan de Desarrollo departamental contempla recursos por 5.5 billones de pesos. Hay que reconocer que el análisis macroeconómico, tanto en el contexto Nacional, como también en el departamental, refleja un conjunto de cifras revisadas desde diferentes sectores y diversos alcances de la economía, lo cual es necesario para conocer de manera amplia el espectro de necesidades; pero más importante, permite visualizar las diferentes ecuaciones sobre las cuales se deben despejar las variables para encontrar la solución a la problemática histórica que ha invadido a Sucre. En economía existe el concepto de elasticidad. También se usa en física. En ambos casos se usan fórmulas para conocer el comportamiento de las variables. En la ciencia económica generalmente se utiliza para medir la sensibilidad con respecto a cuánto varía la cantidad demandada de un bien o servicio en función de cambios en el precio. Este criterio no sólo sirve para medir el comportamiento de la demanda frente a los precios. También es útil para conocer los efectos de la inversión de cara al desempleo, la pobreza, los ingresos de los ciudadanos, el PIB, inflación, entre otras tantas variables. Nos encontramos en el segundo semestre de 2024 y muy pronto vamos a estar iniciando el 2025. Indispensable, conocer en el Plan de Desarrollo y desde luego presentado ante la Asamblea departamental, el coeficiente de elasticidad de los 5.5 billones de pesos frente a variables, como, por ejemplo: PIB, desempleo, pobreza, inflación en Sucre, PIB per cápita en Sucre, entre otras. Asimismo, conocer el impacto de los recursos asignados frente el Indicador de Competitividad del departamento, más aún ante la caída al puesto 24 después de durar seis años en el 23. Realizar ajustes del Plan de Desarrollo o reasignación de recursos pidiendo permisos a la Asamblea departamental, denota falta de mediciones, control y ausencia de modelos económicos que aterricen las soluciones para obtener los logros antes del 31 de diciembre de 2027. No debemos esperar el último año para hacer públicos los avances del Plan de Desarrollo. Más allá de realizar rendiciones de cuenta anualmente, es totalmente indispensable exponer de manera pública, usando las TIC, para que en la Plaza Caribe de la gobernación pueda ver la ciudadanía los avances y las elasticidades de las variables señaladas. ¡El tiempo pasa rápido señora Gobernadora!