
Conciliar el medio ambiente con la minería

El medio ambiente tiene que ser una política de estado y cubra no sólo a todos los habitantes de Colombia, sino sea responsable con el planeta mismo. Hay un error en pensar que el cuidado del medio ambiente debe tener fronteras políticas.
Por Samuel Morales Turizo El medio ambiente tiene que ser una política de estado y cubra no sólo a todos los habitantes de Colombia, sino sea responsable con el planeta mismo. Hay un error en pensar que el cuidado del medio ambiente debe tener fronteras políticas. La minería es una de las actividades que genera más empleos en el país. La selva tropical, los humedales, ríos y así como numerosas especies de fauna y flora se confrontan con una considerable riqueza de carbón, oro, esmeralda, calizas y diferentes minerales. Estos dos factores que se enfrentan como son los empresarios de las mineras y los campesinos que viven en el entorno de estas minas, conllevan al desarrollo social, cultural y económico de los que habitan esta zona. Lo fundamental es que las dos partes se pongan de acuerdo, los que realizan la extracción aceptan que en verdad hay un impacto y los nativos igualmente exponen su compromiso de compensación y responsabilidad ambiental. Es absurdo afirmar que la minería es sinónimo de arrasar las riquezas naturales, muchas empresas en lugar donde extraen recursos, han implementado estrategias para devolverle vida al suelo. La misión de la minería criminal es acabar con la biodiversidad especialmente con la flora y la fauna. El objetivo de la minería ilegal, son los estragos que deja, los cráteres abiertos y las tierras destruidas luego de su paso. Por otra parte, en una minería bien hecha, se observa como sacan el oro, como se procesan las arenas con gravimetría y como su explotación ocurre en zonas contenidas, que regresa a su estado original, en realidad esta es una verdadera minería legal. El objetivo de muchas empresas mineras es buscar la formalización de esta actividad. Para terminar esta nota es positivo resaltar, el papel del sector minero en la transición energética, Juan Camilo Nariño Alcocer, presidente de la Asociación Colombiana de Minería, ACM, sobre este tema expresó lo siguiente: “El carbón colombiano es esencial para ser una transición justa, equilibrada y económica en las regiones del norte del país. El carbón es esencial para las finanzas públicas, para la dinámica económica de muchas regiones y para una gran cantidad de familias”