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Opinión

¿Cómo se apaga una bola de fuego?

Susana Viera
Susana Viera
Columnista
10 de noviembre de 2024

El cambio climático, como predijo Stephen Hawking, amenaza el futuro de la humanidad. La NASA advierte sobre el agotamiento de recursos y la deforestación como factores clave.

Por Susana Viera Todo apunta hacia la teoría de Stephen Hawking sobre el fin de la humanidad. Hawking argumentaba que el cambio climático era la amenaza más fuerte para todos los seres vivos, ya que con los niveles de temperaturas incrementado año tras año, llegaría un punto en el que la Tierra pasaría a ser “una bola de fuego”. Después de veintitrés años del planteamiento de Hawking, la NASA dijo que si las personas agotan los recursos energéticos precipitarán el final del Universo más rápido de lo que se cree. La minería, la ganadería, la agricultura, la industria textil, los hidrocarburos, las actividades económicas y sociales cotidianas, todos requerimos de recursos naturales renovables y no renovables. El gran problema, es que usamos el planeta, así como “dilapidamos” nuestras vidas y actuamos como si la vida fuese inagotable. Pero todos moriremos, no es una amenaza, es ley natural. Sabemos que la conservación del planeta es imperativa, sobre todo cuando vemos la capacidad de destrucción de “pequeños” fenómenos como la DANA, y podemos llegar a pensar que es la naturaleza quien nos masacra y calificarnos como víctimas. Finalmente, cada ser humano tiene su fecha de expiración, pero aterra pensar en el año 2600 como la fecha del fin del mundo. El ritmo de desforestación en Colombia es de 500 hectáreas diarias. En el año 2019 se contaba con 59,8 millones de hectáreas de bosques naturales, actualmente es de 59,3. Este es el resultado de la deforestación, 40.319 hectáreas frente a 12.042 deforestadas en el 2023., según el Sistema de Monitoreo de Bosques del IDEAM y el Inventario Nacional Forestal- INF. Lo que está sucediendo, es una masacre ambiental. Este es nuestro inventario que, sumado a las realidades ambientales de 194 países, es aterrador. Aceleradamente nos devoramos la alacena de oxígeno, fuentes hídricas, fauna y flora. Las alarmas permanecen encendidas. No es una sobreviviente escasez de agua y energía. Es una escasez real. Desaprender y transformar hábitos sociales, industriales y comerciales para garantizar la pervivencia en la naturaleza, es ineludible. Aun así, y lo digo a título personal, es difícil bajar el consumo de agua al bañarse. No obstante, no se puede seguir produciendo denim a un costo ecológico y ambiental de 3000 litros de agua por unidad. Para Hawking, el futuro de la humanidad no está completamente perdido. Sus planteamientos insisten, y es bueno creer, en la capacidad de las personas para cambiar el destino de la tierra. Pero ¿cómo apagamos esta bola de fuego, sin padecimientos?