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Opinión

Clamor sin respuesta

Olga Lucía Bustamante Madrid
Olga Lucía Bustamante Madrid
Columnista
21 de septiembre de 2024

La humanidad enfrenta un deterioro ambiental y social alarmante. La indiferencia, la manipulación y la falta de valores nos alejan de la sostenibilidad y la humanización, según la autora.

Por Olga Lucia Bustamante Madrid La tierra clama a grito su cuidado y no le damos respuestas. La nueva vida, ‘los niños’, que le darían continuidad al planeta, necesitan llegar, y les cerramos las puertas. Necesitamos respirar, hay aire en abundancia, pero hemos decidido aspirar venenos. La raza humana tiene sed, los animales y las plantas; brotan los manantiales de la tierra que generosamente nos provee, pero le hemos dado un precio, o peor aún la hemos contaminado. Las semillas que germinan y tienen nutrientes se han ido sustituyendo por otras, vacías e infértiles. La lista es interminable. Socialmente pasa lo mismo. Se imponen falsas ideas, mentiras que manipuladas parecen verdades. La desesperanza se está imponiéndose en los hogares, en los sitios de trabajo. Tal parece que Las leyes están siendo escritas para socavar, no para ordenar. Hagamos un alto. Pensemos ¿Qué estoy haciendo yo, ¿cuál es mi aporte en este caos?... ¿Yooo? Dirán muchos… ¡Sí! Usted y yo y aquellos, somos indiferentes. Sabemos ¡Qué no debemos hacer! y lo hacemos. ¡Qué es inconveniente!, pero vamos para delante sin importar consecuencias. Nos convertimos en idiotas útiles, figurillas bonitas, impulsadores de cuanto destino proponen los que se atreven, porque saben y conocen las mediocridades de las masas. El planeta se acomoda a lo que impongamos. Potencialmente es un laboratorio productor y benefactor, pero le hemos cambiado el destino a sus funciones, porque la consigna no es la subsistencia sana de todos, sino los intereses insatisfechos de los ignorantes hijos de la tierra. Y todos estamos aportando para su deterioro. Unos más y otros menos, pero todos somos detractores natos. No educamos para el respeto a la naturaleza y a sus integrantes. Las leyes universales y sociales las transformamos a nuestro amaño, sin medir resultados. ¿Guerras? Para qué…estamos en la era de las soluciones inteligentes, pero obstaculizada por temas de cultura, economía, ideologías, grupos. Estamos diluyendo el estatus de SERES HUMANIZADOS. En las familias… ¿Quién direcciona? Al parecer no hay papá, ni mamá…solo sustitutos pagos. Las mascotas tienen vestido y zapatos…Pero ¿Quién da el ejemplo de solidaridad, respeto, unión, amor, compasión, protección, orden y disciplina??? Hagamos polo a tierra. Mientras estemos en este plano físico todos somos mortales. Es una ley inmodificable. George Orwell escribió “Lo importante no es mantenerse vivo sino mantenerse humano.” Cada uno replantéese ¿Qué estoy haciendo mal?  Activemos la conciencia. La humanidad necesita respuestas coherentes y generosas, por el bien de todos.