
Carlos Gardel, voz inmortal

En abril de este mismo año emprende su viaje por Colombia y otros países americanos en compañía de los guitarristas José María Aguilar Guillermo Barbieri y Ángel Riverol. Actúan en Puerto Rico, Caracas Maracaibo y Cabimas. Los aplauden en Curazao y Aruba, pasan por Barranquilla Cartagena, Medellín y Bogotá. El 23 de junio hace su última audición en la emisora capitalina La Voz de la Víctor de dónde se despide interpretando los tangos Caminito y Tomo y olvido, que tanta fama le habían dado.
Se cumplen 91 años de la trágica muerte de Charles Romuald Gardes, conocido en el mundo artístico como Carlos Gardel, nacido en Toulouse a orillas del Garona (Francia) en 1887. No obstante su origen francés, Gardel con su inconfundible voz inmortalizó el tango argentino. En 1931 llega al cine, en los estudios de la Paramount en Jollville (Francia) rueda “Luces de Buenos Aires”, Melodías de Arrabal” y “Espérame” al igual que un corto titulado “La cosa es seria”. En diciembre de 1933 en Nueva York filma “Cuesta abajo” y el “Tango en Broadway”. En 1935 graba las canciones incluidas en los films anteriores para la RCA Víctor, que lo incorpora en esta forma a su constelación artística. En abril de este mismo año emprende su viaje por Colombia y otros países americanos en compañía de los guitarristas José María Aguilar Guillermo Barbieri y Ángel Riverol. Actúan en Puerto Rico, Caracas Maracaibo y Cabimas. Los aplauden en Curazao y Aruba, pasan por Barranquilla Cartagena, Medellín y Bogotá. El 23 de junio hace su última audición en la emisora capitalina La Voz de la Víctor de dónde se despide interpretando los tangos Caminito y Tomo y olvido, que tanta fama le habían dado. El 24 de junio iba hacia Cali haciendo escala en Medellín donde almorzó en el Hotel Europa. A las 3:05 minutos de la tarde abordó con sus compañeros el avión de la compañía Saco. Minutos después y en el mismo aeropuerto, el aparato chocó violentamente con una nave de la compañía Scadta muriendo en el acto Gardel y sus guitarristas Barbieri y Riverol y el autor de muchas de sus canciones Alfredo Lepera. Y nuestra ciudad de Sincelejo no fue ajena a aquel inesperado acontecimiento. Tres días antes del accidente es decir el 21 de junio de 1935, en el teatro El Dorado de don Enrique Castellanos se proyectaba la película “El día que me quieras” con la actuación de Gardel. La entrada costaba 10 centavos luneta y cinco galería, el 24 de junio de aquel año el teatro incluyó en su programación nuevamente “El día que me quieras”. Don Enrique, Al escuchar la trágica noticia de la muerte del consagrado artista, ordenó a su operador Hernando Vergara González recoger los carteles que anunciaban la película y cambiar los precios luneta 15 centavos y galería 10. Cuando el teatro abrió las puertas a las 7 de la noche, el local fue insuficiente ante la copiosa asistencia de los sincelejanos.