
Borges: El inmortal que conocí…

Un intelectual es el opuesto a un académico. Los académicos son casi siempre especialistas en un solo tema, mientras que los intelectuales se desparraman en múltiples inquietudes, así era el escritor Jorge Luis Borges, un intelectual nato.
Por Samuel Morales Turizo Un intelectual es el opuesto a un académico. Los académicos son casi siempre especialistas en un solo tema, mientras que los intelectuales se desparraman en múltiples inquietudes, así era el escritor Jorge Luis Borges, un intelectual nato. Me imagino a Borges con su hermana menor Norah, asomados por una ventana de su casona con un parque cercado por alta verjas con lanzas o andar por las calles del porteño barrio Palermo, donde pasó su infancia y quizás lo hayan visto después de su muerte deambular por las callejuelas de su barriada que tanto amó, con su bastón, en compañía de un amigo fiel o una amiga entrañable, conversando como siempre de literatura. Borges tiene toda la parte europea, tiene la parte gaucha, tiene la parte porteña, tiene la parte de tango y de milonga. Él mismo se consideraba un caballero victoriano y su esposa María Kodama era una dama periodoheiana (en alusión a una época de gran esplendor para la literatura japonesa). A Borges en el año 1955, le ocurre la paradoja más grande del destino, cuando lo nombran director de la biblioteca de Buenos Aires, en ese momento él ya ha quedado ciego y va a ser ciego el resto de su vida. Borges recordó que el más ilustre de sus antecesores, Brusac, había sido ciego y director de la biblioteca como él y pensó que el destino de ambos era el mismo. Es posible, que después de su desaparición física, aún recorra las pampas vestido de gaucho, montado en su caballo, con sus altas botas, sus anchos pantalones, su lazo y con sus cuchillos simboliza la estampa viva de las pampas argentinas. Borges poseyó una virtud, ser ciego y no ver envejecer el rostro de su amada. Borges prefería palabras habituales a las palabras asombrosas. Él decía: “la realidad es precisa, la memoria no lo es”. El escritor chileno Roberto Bolaños, supo afirmar en más de una ocasión -. Para mi Borges es el más grande escritor en lengua española del siglo XX, sin la menor duda. El escritor total. Es un gran poeta, un gran ensayista, es perfecto. Borges es una barbaridad. Borges es Borges.