
Bienvenido 2026

No obstante, el desespero de centenares de coterráneos por el desempleo, la Triste Navidad de algunas subregiones del departamento, de niños sin regalo, las vidas compradas por la violencia cruel, los accidentes de tránsito, etc
Por Aníbal Paternina Padilla No obstante el desespero de centenares de coterráneos por el desempleo, la Triste Navidad de alguna subregiones del departamento, de niños sin regalo, las vidas compradas por la violencia cruel, los accidentes de tránsito, etc. Nuestro caro pueblo sincelejano y sucreño abrigan muchas esperanzas en el año que se inicia mañana. Así lo concebimos quienes estamos constantemente dando a conocer el pasado histórico, defendiendo con patriotismo el presente y presagiando un futuro halagador y promisorio para nuestros hermanos de raza. Visitar hoy a Sincelejo y el departamento de Sucre es algo estimulante de la fe en el país y en las fuerzas creadoras que están determinando su destino, porque en nuestra capital y las sabanas sucreñas se ha cumplido últimamente una transformación que tan vivamente nos sorprende cuando ello se opera en otra parte del mundo, pero no sabemos apreciar cuando ocurre en nuestro medio, acaso su proximidad. El esfuerzo y muy poco espíritu cívico de los habitantes de esta tierra se ha unido para hacer de ella un vigoroso emporio de progreso industrial y de extraordinario avance espiritual, porque también en el orden cultural se ha cumplido, especialmente en los colegios y en las leídas páginas de EL MERIDIANO, un poderoso movimiento renovador. Ojalá que, en el nuevo año, a Sincelejo y Sucre no se le subestime en la atención de los poderes centrales como ha acontecido con algunas regiones sucreñas como si carecieran del derecho de participar de los bienes del Estado. Algunas vías de penetración abandonadas, complementando la escasez de servicios públicos. Volvamos los ojos a Sucre, tierra de grandes riquezas naturales, que en todas las épocas ha contribuido directamente en la economía nacional como uno de los principales centros ganaderos de Colombia. Por todo lo anterior confiamos en los actuales gobierno nacional, departamental y municipal para que 2026 sea de mucha prosperidad para sincelejanos y sucreños. Un feliz año mis queridos lectores.