
Atreverse a más por Sucre

En el aniversario de Sucre, el progreso requiere la colaboración público-privada. La mejora de la calidad de vida demanda decisiones conjuntas para atraer riqueza y prosperidad.
Cuando se habla del desarrollo en una región, no puede ser responsabilidad absoluta del Gobierno que eso se dé. Sin que esto suene como una excusa a su favor, debemos desprendernos de esa creencia y entender que el progreso y la mejora en la calidad de vida es la sumatoria de un conjunto de decisiones y actuaciones de todos los actores públicos y privados. Si bien las condiciones asociadas a la calidad de vida como por ejemplo la seguridad y la confianza inversionista son responsabilidad de los actores públicos, también es muy cierto que lo privado debe asumir riesgos y algunos de ellos es atreverse a reinvertir, crecer, expandirse y posicionarse. En Sucre, donde lo público domina y lo privado está en la expectativa constante, se hace necesario que ambos, se atrevan más por su crecimiento, su prosperidad, mejores condiciones para su gente, y no menos importante mancomunar la atracción de riqueza nacional e internacional. Podrán leerse estas líneas como una reflexión en medio de un quebranto entre ambas, pero que debe ser un punto de partida urgente con un solo objetivo: Sucre Sucre cumple hoy 57 años de vida administrativa y jurídica.