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Opinión

Apuntes de seguridad ciudadana

Manuel Cadrazco Martelo
Manuel Cadrazco Martelo
Columnista
12 de marzo de 2025

América Latina registra un tercio de los homicidios mundiales. La inseguridad, agravada por la baja confianza en la policía, exige estrategias rápidas y comunicación transparente para recuperar la tranquilidad ciudadana.

Por Manuel Cadrazco Martelo La percepción es muy importante. Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo, aunque sólo el 9% de la población mundial habita en América Latina y el Caribe, la región registra un tercio de los homicidios del mundo. El costo del crimen y la violencia en nuestra región es muy elevado: la delincuencia se lleva un gran número de vidas, afecta el bienestar y la seguridad de las personas, y obstaculiza el desarrollo económico. Prueba de esto es que, según informes, uno de cada tres habitantes de la región considera que la delincuencia es su problema más relevante y más del 50% de la población teme ser víctima de un delito, de acuerdo con los datos recogidos. La fuerza pública y fuerza de policía son fundamentales para prevenir la delincuencia y mejorar la seguridad ciudadana; pero, en general, la confianza en la policía en los países de nuestra región es muy baja. En la mayoría de los países de América Latina, menos de la mitad de la población confía en la policía nacional. Sincelejo ha sido reconocida en varias ocasiones como una de las ciudades más seguras de Colombia hoy, un logro que su administración ha destacado con orgullo. Sin embargo, el reciente asesinato de dos comerciantes a plena luz del día ha sacudido esa imagen de tranquilidad, y se ha puesto la lupa sobre la efectividad de las estrategias de seguridad y la percepción ciudadana al respecto. En estos casos de recuperar la confianza, se deben implementar estrategias de justicia rápida. La creación de un equipo especial de investigación para delitos de alto impacto permitiría esclarecer crímenes con mayor prontitud y evitar la sensación de impunidad. Adicionalmente, el fortalecimiento de la Policía Comunitaria ayudaría a generar lazos de confianza entre ciudadanos y fuerzas de seguridad. Por último, la comunicación institucional debe mejorar. Es necesario un plan de información transparente que mantenga a la comunidad informada sobre acciones en seguridad, evitando que un hecho aislado opaque avances reales. Campañas de pedagogía y participación ciudadana también pueden contribuir a la prevención; sobre todo esto último, en aspecto como el de combatir la extorsión al sector privado, la cual es un tema que, por temor, a veces se oculta por parte de quienes la padecen día a día. Aunque lo más importante en materia de seguridad son las cifras, hay que construir también percepción y confianza.