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Opinión

Amores

Olga Leonor Hernández Bustamante
Olga Leonor Hernández Bustamante
Columnista
28 de junio de 2025

Hay amores que nacen a la sombra de lo oculto y lo escondido. Que juegan con el secreto y mantienen a quienes lo viven en vilo.

Por Olga Leonor Hernández Bustamante Hay amores que nacen a la sombra de lo oculto y lo escondido. Que juegan con el secreto y mantienen a quienes lo viven en vilo. Son amores que permiten la presencia y la autenticidad, pero solo a escondidas; que ponen de presente la paradoja de poder ser lo que se es, pero sin que nadie pueda ser testigo de ello. Son amores que guardan distancias y apariencias, que dicen no ajustarse a reglas, pero se ciñen a las normas sociales de lo permitido y lo correcto. Es este un amor incompleto, que espera momentos específicos para brotar y el resto del tiempo se guardan en un lugar donde quede a salvo de la mirada propia y de los demás. Hay amores que sobreviven solo en los buenos momentos. Que permiten la coincidencia solamente en la luminosidad. Son amores incondicionales hasta que llega el momento de la exigencia o la renuncia. Que no resisten la prueba de una mala racha, de una crisis, de una tristeza. Son amores hechos solo para el disfrute y el goce. Es un amor que crece frágilmente entre la risa y se rompe con facilidad frente al dolor. Hay amores que nacen en el miedo a no ser amado. Que buscan apropiarse el uno del otro en un ciclo de angustia interminable. Son amores donde los celos y la desconfianza se disfrazan de interés genuino, donde la vigilancia es una forma un poco retorcida de estar pendiente y atento. Son amores que pesan y duelen de forma constante, que piden a gritos el reconocimiento del otro, sabiendo que en realidad ambos se sienten perdidos. Hay amores egoístas. Donde la presencia de la otra persona se sujeta al bienestar de solo una de las partes. Son amores que abandonan, donde la importancia de la compañía depende de qué tanto se siente que este aporta a mis deseos. Son amores sometidos a evaluación permanente, que establece pruebas para saber si se merece continuar con el vínculo, que amenazan siempre con estar en riesgo de esfumarse y desaparecer. Hay amores que piden paciencia y espera. Que claman por que se los deje esperar a que estén listos y preparados para una relación. Es extraño porque esperan que estando solos se prepare el terreno para la compañía, que le dicen al otro que no lo quieren lastimar, que primero deben sanar sus heridas. Es un amor que no suelta pero tampoco agarra, que deja a ambos en el limbo de esperar el momento perfecto para poder acompañarse. Por último, hay amores idealizados que tienen un sabor a encuentro tardío. Donde las personas coinciden, pero sus circunstancias no permiten que se encuentren. Relaciones donde hay respeto y cariño y de alguna manera la certeza escondida de que sería un amor que podría funcionar, pero se elige renunciar a este, porque lo que ya existe también es valioso. ¿Tienes claro dónde te ubicas? O ¿Qué tipo de amor vives? Sea cual sea el lugar, en definitiva, parece ser que no todos los amores nacieron para ser vividos.