
Agua

¡Me quemé por tu culpa! Entré a la cocina y tenía ganas de meter las manos en la olla con agua y lo hice. Me quemé porque nunca me avisaste que el agua que estaba en la olla la habías puesto a hervir.
Por Olga Leonor Hernández Bustamante ¡Me quemé por tu culpa! Entré a la cocina y tenía ganas de meter las manos en la olla con agua y lo hice. Me quemé porque nunca me avisaste que el agua que estaba en la olla la habías puesto a hervir. Tenías que avisarme que el agua me podía quemar para que no me pasara esto ¡Claro! es que tú tienes la culpa porque no estabas pendiente de avisarme las cosas. Tu deberías darte cuenta de que, si yo entro en la cocina, pueden darme ganas de meter las manos en el agua. Tu deberías saber que yo puedo querer mojarme las manos. Tu deberías advertirme del peligro. Es tu culpa, por no advertirme, por no cuidarme, por dejar que me quemara sin hacer nada para evitarlo. Si te anticiparas a mis necesidades yo no sufriría. Si hicieras lo que yo necesito, yo no la pasaría mal. Pero no puedo hacer lo que quiero sin lastimarme y eso pasa porque tú no me cuidas. ¿No se supone que me amas? ¿No se supone que lo harías todo por mí? ¿Y entonces por qué me dejas quemarme? Ahora me duele, me arde y hay un montón de cosas que no puedo hacer. Ahora te toca hacer las cosas por mí, pues es tu culpa que yo este así. Mi mano quemada es una limitación que no me deja hacer muchas cosas y me tienes que ayudar. Además, tienes que comprar las cremas que necesito para que esta herida sane pronto, no me parece justo que yo me haya quemado por tu culpa y que además me toque gastar mi dinero en el tratamiento. ¿Que no estás de acuerdo? Me haces sentir que no se puede confiar en nadie, que todas las personas están ahí para hacerle a uno daño, que me toca hacerlo todo solo y que el mundo es un lugar verdaderamente hostil. ¿Es que es acaso mucho lo que estoy pidiendo? Solo te pido que hagas lo que yo quiero, que me ayudes para no tener que ayudarme yo, que me salves cada vez que veas que estoy a punto de caerme en el abismo ¿No te das cuenta de que no puedo solo? ¿Qué tengo muchas cosas que pensar y hacer y que para mí el mundo y la vida son muy difíciles? Me parece injusto que no pueda ni siquiera pedir ayuda, que no pueda confiar en que vas a estar ahí, incondicionalmente para salvarme. ¿No te das cuenta de que si no me salvas yo no voy a poder sobrevivir? ¿No te das cuenta de que no tengo fuerzas para nada más? ¿No te das cuenta de que no quiero hacerme responsable de mi vida y que es injusto que no quieras hacerte cargo tú, sabiendo que solo no puedo? ¿Cómo es que no me amas como yo quiero que me ames? ¿Cómo es que no me salvas para que yo no tenga que salvarme?