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Opinión

Agradecimiento

Olga Leonor Hernández Bustamante
Olga Leonor Hernández Bustamante
Columnista
26 de julio de 2025

Existen personas que son capaces de hacer sentir a todos importantes. Y no es un asunto de lambonería o de validación permanente y sin filtros del otro, sino que cuando están contigo, en esos 5 minutos que te pueden ofrecer, te escuchan de manera atenta y amorosa, mostrando un interés genuino y autentico por aquello que tienes para decir.

Por Olga Leonor Hernández Bustamante Existen personas que son capaces de hacer sentir a todos importantes. Y no es un asunto de lambonería o de validación permanente y sin filtros del otro, sino que cuando están contigo, en esos 5 minutos que te pueden ofrecer, te escuchan de manera atenta y amorosa, mostrando un interés genuino y autentico por aquello que tienes para decir. Son personas que no usan las palabras del otro como un trampolín para hablar de si mismas, pero que no por eso se vuelven invisibles y se sacrifican para el otro. Son personas atentas para dar y recibir, a entregar de si mismas sin problemas pero que reconocen cuando es el momento de escuchar. No es que no tengan heridas ni problemas, ni asuntos pendientes por resolver, pero saben que en el encuentro con el otro lo que importa es el encuentro en si mismo y por tanto honran ese lugar. Yo conozco unas cuantas personas así y agradezco tenerlas en mi vida. Yo, que por mi rol de terapeuta me ubico fácilmente en el lugar de quien escucha, me he descubierto a mí misma virando en las conversaciones con amigos hacia mi lugar conocido de escuchar, sostener y apoyar sin tener que revelar mucho de mí, de mis propios miedos o inseguridades. Pero conozco a quienes, cuando hablamos, podemos conversar de lo que nos pasa y migrar de diálogos profundos y personales a cosas triviales y cotidianas y esas conversaciones me hacen feliz. La amistad no se trata de lo superficial o lo profundo sino del movimiento balanceado entre esos dos lugares. Es pedir que me sostengan, pero también sostener, incluso a ese que parece tenerlo todo resuelto y no necesitar nada de nadie. Todos pasamos por momentos oscuros y difíciles donde solo necesitamos ser sostenidos, pero es necesario reconocer que no siempre habitamos ese lugar y, si estamos allí demasiado tiempo, sería necesario entonces analizar para qué permanezco allí, en el lugar desde el cual puedo quedarme en la queja y buscar sostén permanente. Otros, simplemente construyen una apariencia de poder en la cual ocultan su debilidad y se muestran siempre invulnerables, dispuestos a sostener a los otros aún a costa de su propio vacío y tristeza, pagando el precio permanente de tener un nudo en la garganta y disfrazarlo de sonrisa, dispuesto siempre para los demás, pero nunca pidiendo que estén para ellos. Yo agradezco tener a quienes les interesa sacar un rato en su agenda para un café y conversar. son estas personas las que me muestran que no siempre debo ser la fuerte, que era yo la que me hacia la trampa de ponerme en el lugar de la experta aún cuando estaba fuera del consultorio. Sé que me están leyendo. Y quiero que sepan que gracias a ustedes ahora siento que no solo busco mi valor en saber sostener, sino que puedo ser sostenida y eso está bien también.