
Adolfo Mejía, 118 años

Adolfo Mejía, músico colombiano nacido en 1905, celebró 118 años de su natalicio. Su legado incluye composiciones, dirección orquestal y himnos.
Por: Aníbal Paternina Padilla El 5 de febrero del presente año se cumplieron los 118 años del nacimiento del ilustre e ilustrado hijo de Sincé que desde niño tuvo el encanto de una flauta; que poco después se enamoró de su amada, la guitarra, herencia de su padre. En la adolescencia compuso su primera obra llamada Primicias, presentada en la anexa a la Normal de la Ciudad Heroica, siendo seleccionado para formar el Coro de la Iglesia de San Pedro Claver. A los 17 años ingresa a la Escuela de Música de Cartagena, regentada por maestros italianos de la talla de Lorenzo Margotini, Tito Sangiorgi y Juare Di Santis. Aquí comienza a recibir los secretos de la combinación sonora. A los 20 años inicia la dirección orquestal en algunas agrupaciones donde adelantaran ensayos musicales populares. En 1923 reemplaza en la famada orquesta de Francisco Lorduy al insigne pianista Ángel María Camacho y Cano, acomodándose artísticamente al jazz. La música del maestro Adolfo Mejía se inspiraba en la poética: “vengo a hablar con tus ojos en la voz del silencio/, será el coloquio mudo que prefiere el amor/ se agotó la palabra para decir te quiero”. Y Adolfo Mejía, hijo de Sincé desde 1905, año de su nacimiento, también gustó del gracejo de sus composiciones populares, una de las más célebres fue la que llevó de la mano con Daniel Lemaitre en honor a la selección de béisbol que jugó en Caracas en la década de los años 40, en ritmo de porro. La concepción poética y musical de Adolfo Mejía se hizo grande con el homenaje a Cartagena, que convirtió en canción para voz y piano y que por primera vez el famoso Dúo Delgado Iglesias la interpretó en bolero con el nombre de “Cartagena”: “Cartagena, brazo de a agarena/ canto de sirena que se hizo ciudad/. Y sonoro cofrecito de oro, reliquia y tesoro de la antigüedad/. Eres jarra de sangre de parra fulgente, guitarra de notas sin par/ Cartagena, oración de arena, virgen, Macarena que llora en el mar/ minarete, fulgor de mosquete/, caprichoso arete tallado de cristal/; serenata que olvidó un pirata alfanje de plata sueño de coral”. Y en su natalicio exaltamos la figura cimera de Adolfo Mejía, recordando que fue además director de la Orquesta Sinfónica de Colombia en 1947; autor de los himnos de Cartagena y la Armada, y en el repertorio de varias orquestas de Estados Unidos y del resto del mundo figuran sus obras “Pequeña Suite” y “América”. Murió el 6 de julio de 1973.