¡Saludos!

¡Saludos!

Por José Arturo Ealo Gaviria

¡Saludos! Sí. Suena raro, ¿cierto? Es un tratamiento de saludo. Así saludaría un individuo o persona del campo. Saludar es casi tan importante como respirar. Básico en la educación de las personas. Un vínculo social entre los semejantes. Revela detalles acerca del carácter y la buena formación de cada ser humano. Es importante en todos los ámbitos. Establece una comunicación amena y correcta. Siempre que nos crucemos con un vecino, residente, familiar o sin conocer a alguien es imprescindible saludarle. Existen diferentes fórmulas, bien sea esta verbal con el tradicional “buenos días” o “buenas tardes” o simplemente, “hola”, “¿cómo está?” o la física: una mirada, una leve inclinación de la cabeza, unas palabras, estrechar las manos, besarse. En el álbum musical “¡Para bailar!” de la orquesta de salsa colombiana The Latin Brothers (1986), en el tema “Sobre las olas” (“Joseíto” Martínez) se escucha: “…Por la calle voy mirando la gente que viene y va,/tan contento que me siento cuando escucho saludar: “‘Hola, ¿qué tal?’/’¿cómo te va?’ /’Hola, ¿qué tal?’/’¿cómo te va?’… Ra-ra-ra…”. ¡Claro!, esa es la tónica. Hasta me han dado ganas de bailar. El saludo es una forma de iniciar ese acercamiento, mostrar a su interlocutor su forma de ser. Qué hacer y cómo, nos ayudará a mejorar la empatía con nuestro entorno. Tiene un gran valor simbólico, dependiendo de cómo se exprese se entenderá como un gesto de cercanía, de proximidad, de relaciones profesionales o afectivas o un mero aire de cortesía y de buenas costumbres. Esto se necesita en el ámbito familiar, social y en los entornos laborales.
Estrecharse las manos es una costumbre que proviene de tribus primitivas. Sin embargo, antiguos jeroglíficos egipcios revelan que esta era una forma utilizada cuando se hacía un pacto entre dos o más hombres. También de ellos se adoptó el gesto de saludar inclinando el cuerpo y bajando una mano hasta la rodilla en señal de respeto. En la cultura occidental el ademán más utilizado es el apretón de manos. Mostrar la palma identifica a una persona honesta, leal. Al estrechar la mano a alguien se le debe mirar a los ojos. No hacerlo, revela tener poca seguridad, expresa intenciones ocultas o miente. El apretón de manos debe ser corto y firme, sin rudeza. Demasiado corto demuestra falta de interés y poca motivación. Un saludo largo indica ilusión y colaboración. Otra forma de saludar es el abrazo, siendo una manera más efusiva y se utiliza entre personas que se conocen bastante o en ocasiones especiales. Suele darse cuando llevan mucho tiempo sin verse, para expresar un sentimiento de mayor proximidad. El beso es otra forma de saludo. En cualquier caso, se debe observar lo que sea más habitual en la sociedad donde se relaciona y hacer lo que esté más extendido. Saludar denota cortesía, buenos modales. Nada tan asombroso como el impacto que se tiene con una sonrisa sencilla, una palabra de aliento y un cálido saludo. Saludos, amable lector.

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