17 de julio de 2024
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"Primera Línea"

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2 de may. de 2023

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Por Remberto Burgos de la E.

Se calcula que en el Siglo XX la viruela mató unos 500 millones de personas y tenía una mortalidad del 30%. En 1796 descubren la vacuna contra la viruela, en 1980 la OMS la declara erradicada y Colombia con su fábrica luchó contra la viruela a principios de 1900. En 1917 se inició en el país la vacuna antirrábica y fallecieron cerca de 60 mil personas/año. Estas dos muestras nos sirven de ejemplo sobre la importancia de tener una sede o empresa de vacunas que proteja a la población de enfermedades que se supone ya desaparecieron.

Hace un par de semanas se convocó la reunión bajo la iniciativa de la Alcaldía Mayor de Bogotá y se congregó el Instituto Nacional de Salud, el ministerio de Salud y Protección Social y de Ciencia para anunciar que en el 2026 Bogotá tendría una fábrica de vacunas, no solo para la capital, sino para todo el país. Recuperar la soberanía sanitaria en cuanto a producción y divulgación ha sido uno de los anhelos antiguos de la política sanitaria y esta convocatoria esboza la realidad de su producción.

Bogotá-BIO es el nombre de la nueva sede: traerá la tecnología y las patentes para envasar y producir las vacunas contra covid-19, neumococo e influenza. Además, se crea un escenario para la formación del recurso humano que les permita desarrollar iniciativas para otras enfermedades. Estudiar los problemas locales en salud y plantear las soluciones nuestras es el primer paso que abre los caminos de la investigación.

Este Memorando de Entendimiento nos llena de optimismo: el Distrito asignó un presupuesto de $321 millones, infraestructura y equipamientos. Además, 21 mil millones para la vinculación del recurso humano, la estructuración y la financiación del inicio del proyecto. Hay que traer las universidades y vincular su recurso para que crezcan, desarrollen y expongan iniciativas de su talento. Nadie ha hablado en qué orilla está o qué ideología le llena. Lo que sabemos es que este trabajo mancomunado lo necesitamos y su realidad debe venirse pronto. Ojalá los recursos no se dilaten o vayan por caminos diferentes.

El país debe avanzar en investigación, la mente de los médicos debe salir además del ambiente asistencial y enfocarse en descubrir nuestras soluciones. Ajeno que dentro de 4 años sean solo tres, hemos iniciado el camino de la equidad con este centro de vacunas. No guarda relación con la reforma de salud ahogada o con los 40 artículos que dejarían si pasa… La escritura en salud debe ser clara y la letra de este memorando nos enorgullece a todos los colombianos.

Diptongo: Mentes diversas en el mismo problema empujan la fortaleza del sector.