24 de enero de 2023 - 12:00 AM

Pelé

Pelé

Por: Remberto Burgos de la Espriella.

Las imágenes de Suecia en 1958 quedaron fijas, son como recuerdos que hubiese vivido. Los partidos de futbol y la maestría del novato de 17 años, quien magistralmente coronó a Brasil como campeón. Tantas veces las he visto pasar que las secuencias repetidas se vuelven elucubraciones. Le hizo gambeta el deporte a la situación de Israel y la final entre Brasil-Suecia definió el campeón con el marcador 5-2. Pele fue el goleador, amable, sonriente. En el otoño de 1962, donde los árboles mueren, se jugó el Mundial de Futbol en Chile. Conocido como el campeonato mundial más violento y Pele, lesionado, tuvo en Garrincha su mejor gestor. Triunfó sobre Checoslovaquia 3-1 y completó su segundo campeonato. La naturaleza se involucró y el terremoto de Valdivia de 1960 enluto muchos hogares latinoamericanos,2000 fallecidos y dos millones de afectados. En 1970 en México ocurre el partido final entre Brasil e Italia. Jugadas inolvidables y Brasil derrota por 4-1. Jugadores no, artistas habilidosos e incisivos, con mentalidad ganadora que dejaron con el resultado que eran el mejor onceno. Gran despedida de Pele.

Temperamento y alma latina, hábil y con olfato predictivo. Nunca fuera de tono y su comportamiento, una cátedra ejemplar de lo que deber ser el deporte: competencia alegre y que gane quien merece los laureles. Completaba Pele 30 años y los golpes recibidos no dejaban huella. Unos de los atributos de la buena persona es la lealtad. Es no darle la espalda nunca a una persona o una organización. Durante más de una década Pele trabajo por Santos de Brasil. Fue su único equipo y convirtió en símbolo el número 10. Implicaba confianza y colaboración, coherencia con sus propósitos de crecimiento y el firme compromiso de no abandono. No sabíamos durante el partido cuál era nuestro equipo, pero en los pies de Pele, se jugaba nuestra confianza. La lealtad es persuasiva, convence y determina nuestra conducta y por supuesto, nuestras emociones. Es el apego sentimental lo que condiciono la permanencia de Pele y luego este la transmitía al Santos.

Los 50 años siguientes de Pele son menos conocidos, pero siempre en una posición destacada y con gran influencia en su área. Fue empresario y líder gremial. Participo en muchos propósitos deportivos y en actividades políticas. Fue nombrado Ministro Extraordinario del Deporte en Brasil y desarrollo una serie de campañas de relieve. Hace unos días falleció y todo mundo recibió con desconsuelo su partida. De él recordaremos su lealtad y franqueza que lucio siempre, incluso en los momentos difíciles del deporte. Su alegría competitiva y el empuje por hacer siempre las cosas mejores. Jamás en los escenarios públicos, escándalos innecesarios que desfiguraron su imagen y actitud caballerosa en esos momentos de alta tensión. Celebro con temperamento latino muchos triunfos y acepto justas derrotas.

Si me preguntaran hoy día, quien fue Pele muy rápido respondería: un buen ser humano.

Diptongo: su reinado nunca pasará.

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