Aníbal Paternina Padilla

Sincelejo, centro de las antiguas Sabanas de Bolívar

Por: Aníbal Paternina PadillaOpinión2020-09-16 12:00 AMSincelejo
Era un pueblo pequeño que ocupaba como ahora una posición geográfica privilegiada...
En las postrimerías del siglo XIX y albores del XX, Sincelejo era un pueblo pequeño que ocupaba como ahora una posición geográfica privilegiada, centro de las antiguas Sabanas de Bolívar. Siempre sus habitantes han tenido como meta el incremento de la industria y el comercio.
El incendio del 20 de marzo de 1912 levantó en ánimo de los sincelejanos, su espíritu emprendedor, especialmente de los que lo perdieron todo por la conflagración. Desarrolló las industrias agrícolas y pecuarias con la inversión de capitales, el intercambio de productos de otras poblaciones, la introducción de mercancías extranjeras y la exportación de artículos en los que figuraron principalmente tabaco, pieles, caucho, raicillas, madera, tintes y resinas.
Los sincelejanos pensaban que el trabajo era, y lo es lógicamente, el único bien verdadero, positivo, el libertador de los pueblos que yacen bajo el dominio del estancamiento y la única espada que corta el nudo gordiano de la miseria y la pobreza.
Por aquellos tiempos Sincelejo contaba con importantes casas de comercio, muchas de las cuales hacían sus operaciones directamente, con productos como azúcar, mieles y panelas. Existía la planta eléctrica acorde con el número de habitantes; excelente cuerpo médico compuesto por los doctores, Alfredo Carrón, Martínez Urzola, González Duran, Lizandro Porras, el de odontólogos como Elías Palacio e Higinio Mondragón y de abogados como Mendoza Amariz, Marcial Blanco, Pedro Vergara, Adolfo Valverde y Juan A. de la Espriella.
Se establecieron las primeras empresas industriales: García y Samudio, Chadid Hermanos, Gomezcásseres, Andrés Vélez, Antonio Fadul, Salustiano Perna, Rosa Hermanos, Foliaco y Torres, Luis A. Támara, Alcocer Hermanos, Vergara Hermanos. Farmacias y droguerías: Ascanio Salón, Enrique Barón, Arrázola Díaz, Arturo Samur y Simona Bustamante. Banco Nacional de Sabanas de Arturo García y compañía. Fábrica de gaseosas de Alejandro Huertas Pérez, Ignacio Salom; fábrica de Licores de Luis Casas, Hermógenes Cumplido, Esteban Urueta, José Vergara D'Luyz y Gómez Patrón. Almacenes pecuarios de Adolfo Támara, Manuel del Cristo Torres y Hermanos Casas;  librería y almacén de fantasía de María Castillo; sastrería de José Puertas y Cherry Correa. Cantinas suntuosas y surtidas como las de Elías Vergara D'Luyz, Bustillo y González Espinosa; establecimientos tipográficos como los de Enrique Castellanos Abreús. Además de las fábricas de azúcar, mieles y panelas.
En lo que va corrido del siglo XXI, Sincelejo tiene a convertirse en una ciudad competitiva con atractivos diferentes. Se proveen nuevas inversiones que la harán una ciudad más moderna.

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