Los días difíciles del coronel Correa en Sucre

Los días difíciles del coronel Correa en Sucre

“El Clan del Golfo es el principal actor delincuencial y criminal del departamento de Sucre. Estamos haciendo actividades orientadas sin perder un poco los objetivos para acabar estructuralmente con estos delincuentes”, esa fue una de las premisas con las que llegó el coronel Carlos Andrés Correa Rodríguez en febrero a Sucre, cuando fue nombrado comandante de la Policía en este departamento.
Al contrario de lo que le comentó a este medio en la entrevista publicada el pasado 20 de febrero, Correa Rodríguez vivió en su gestión dos de los episodios más cruentos del accionar del Clan del Golfo en el departamento: el paro armado y el plan pistola.
El día que salió publicada esa entrevista ocurrió un homicidio por el que no se registraron capturas, a pesar que se ofreció una recompensa de 100 millones de pesos. Se trata de la muerte en un intento de atraco de la empresaria Alina Taboada Olmos, en el municipio de Morroa.
A Correa Rodríguez se le cuentan cinco de los asesinatos ocurridos en febrero, que se presentó una disminución en hechos de sangre con respecto a enero.
En marzo hubo 12 asesinatos, 9 bajo la modalidad de sicariato. La principal hipótesis en varios de esos hechos fue ajuste de cuentas del Clan del Golfo.
En abril, se registraron 18 homicidios, once fueron sicariatos, cinco en riña y dos feminicidios. Pero sus peores días en el comando ubicado en la capital sucreña los comenzó a vivir en mayo, con el paro armado convocado por el Clan del Golfo, por la extradición de su jefe, alias Otoniel. Inició el 5 de mayo, hubo quema de vehículos en Sincelejo, Majagual, San Onofre, Sincé, Colosó, Ovejas, Guarandam El Roble, Galeras y Tolú. Además crearon zozobra con grafitis en casas, edificios públicos e instituciones educativas. Demoró cuatro días y también se extendió a Antioquia, Bolívar y Córdoba.

Plan pistola
Durante la gestión de Correa Rodríguez aumentó la percepción de inseguridad y los hurtos se hicieron más frecuentes en Sincelejo. Los raponazos y hurtos con arma blanca o de fuego comenzaron a ser un dolor de cabeza.
El coronel Correa que antes de llegar a Sucre trabajaba en Bogotá como administrador de un centro social de la Policía, que pertenece a la Dirección de Bienestar, cerró sus días en el departamento con el plan pistola.
Resultaron heridos en ataques los uniformados Fermín Oviedo, en el barrio Cielo Azul, de Sincelejo; Alexánder Hernández Julio, en Betulia; Harold Andrés Medina Bertel, en Pileta, Corozal, y Jorge Almanza, en Sampués. La lista siguió creciendo y el 25 de julio sicarios en moto le quitaron la vida al patrullero Diego Felipe Ruíz Rincón, en Sampués. Por el hecho, inicialmente Correa Rodríguez declaró que habían abatido a unos delincuentes en un intercambio de disparos, la historia se les fue enredando hasta lo que tenemos en la actualidad: un triple homicidio de tres jóvenes oriundos del corregimiento de Chochó, en la que sería un falso positivo.
El comandante Correa Rodríguez fue llamado a calificar servicio y el tercero al mando, el exteniente coronel Benjamín Núñez Jaramillo, es señalado de ser el asesino de Carlos Ibáñez, José Carlos Arévalo y Jesús David Díaz.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.