La primera dama que romperá esquemas

La primera dama que romperá esquemas

La sincelejana Verónica del Socorro Alcocer García, de 46 años, es una activista, política y filántropa. Desde hace una semana es la primera dama de Colombia, nació el 26 de mayo de 1976, convirtiéndose en la mayor de tres hermanos.

Su historia
Alcocer García, hija de Jorge Emilio Alcocer y Elizabeth García, creció en una familia de derecha dedicada a la política, donde su padre se caracterizaba por ser un abogado conservador del Caribe colombiano.
Es importante destacar que Verónica desde joven era muy católica y mariana, la sincelejana deseaba ser monja, pero desistió de serlo porque se enamoró, en ese momento tendría 15 años. Con el transcurrir del tiempo y de las circustancias que la vida misma presenta quiso ser artista. Sin embargo, más tarde ingresó a la Corporación Universitaria del Caribe (Cecar), a estudiar derecho.

Cuando fue reina del 20
Para la época de 1996, Alcocer García decidió hacer parte de las Festividades del Dulce Nombre de Jesús o 20 de enero, convirtiendose en la reina central. Cabe mencionar que en su ser estaría heredado el amor al folclor y a las Fiestas del 20 de Enero, en Sincelejo.


Después de un tiempo conoció, siendo adolescente, al padre de su primer hijo, Nicolás, con quien duró cinco años, pero decidió terminar la relación y ser madre soltera, aunque eso significara tener que enfrentar una situación difícil con sus padres, quienes desde siempre fueron conservadores. Sin embargo, a pesar de las vicisitudes que la vida presenta, Alcocer logró salir adelante y tiempo después la vida traería consigo misma nuevos vientos, nuevos amaneceres, pero sobre todo nuevas alegrías para la vida de la sincelejana.

La historia de amor
En el año 2000, en una conferencia sobre el referendo realizada por la universidad donde estudió la actual primera dama, invitaron algunas personas, entre esas al que en ese momento era Representante a la Cámara, Gustavo Petro Urrego, quien desde el primer momento que vio a la joven entre una multitud quedó enamorado. Para ese entonces, ella no sabía bien quién era Gustavo Petro. La conferencia dio inicio y su inteligencia la deslumbró. Para la suerte de ambos, un amigo mutuo los presentó. Y el flechazo entre los dos hizo lo suyo rápidamente.

Gustavo Petro Urrego en compañía de su esposa Verónica Alcocer García.


Cabe mencionar que Verónica apenas tenía un poco más de 22 años en ese momento, ya había tenido a su primer hijo Nicolás. A finales del año 2000 sería el inicio de esta historia que los uniría para toda la vida, cuando Alcocer en el altar dijera sí, acepto, el día de su boda, junto al amor de su vida. Tiempo después de este amor nació Sofía Petro Alcocer y Antonella Petro Alcocer, quienes junto a sus hermanos son testigos del amor que por más de media vida se tienen sus padres. Al estar juntos como familia, Petro Urrego recibió como hijo propio a Nicolás, el primer hijo de Alcocer, dándole tiempo después su apellido, aceptándolo y reconociéndolo como propio, este pasaría a ser Nicolas Alcocer Petro, sin duda alguna un gesto que denotaría el profundo amor que Petro tendría por Alcocer y su hijo.

Los sueños se cumplen
El mundo cambia constantemente, los roles de género cambiaron y con esto se abrieron muchas puertas para las mujeres a una vida de mayor libertad y autonomía. También se transformaron cargos y labores históricas como las emprendidas por las primeras damas en el mundo.

“Verónica y yo siempre tuvimos claro que a través de la moda llevaríamos un mensaje poderoso sobre la paz tan anhelada por Colombia. Además de ser un look sobrio y que demostrara cercanía con la gente”

Verónica Alcocer García el 7 de agosto junto a su amigo Virgilo Madinah, diseñador sincelejano.

La sincelejana al convertirse en la primera dama de la nación tiene muchos compromisos, sin embargo, vale la pena resaltar que los verdaderos compromisos son aquellos que salen del corazón, aquellos que no son obligadas o forzados para llevar a cabo, aquellos que fluyen del alma y de las entrañas, esos que se sienten propios, pero que sin duda alguna mostrarían la parte humana de la sincelejana que sería el detonante que ayudaría a contribuir al cambio que se necesita.

Su vestido y el mensaje
Los mensajes a recibir están inmersos en el universo y llegar a ellos es cuestión de conexión o creer que los encontraremos. Hablar del vestuario que usó Verónica Alcocer el 7 de agosto pasado, requiere antes conocer a Virgilio Madinah, diseñador de modas sincelejano. El Meridiano dialogó con él, y contó que junto con Verónica tenían claro que la luz y la paz irían siempre de la mano de la sincelejana, quien a través de su vestido dijo lo que con palabras no fue necesario manifestar.
Podríamos decir, quizás, que ella fue una misiva, un mensaje sutil, al igual que una bandera de rendición, acompañada del color blanco, ese color que todos relacionamos con la paz.
De acuerdo a lo manifestado por Madinah, “Verónica sería la encargada de cultivar la paz y la esperanza en este periodo presidencial y que cumpliría con humildad bajo los mandatos de Dios e iluminada por la Virgen”.
Por otro lado, el diseñador indica que “el pantalón es una pieza sin género pensado para romper paradigmas y estereotipos convencionales, como fue una posesión atípica donde asistieron miles de colombianos, la primera dama quería sentirse cercana a la gente y fue usado para representar la valentía, templanza y carácter de la mujer colombiana. Ella tuvo la tarea de representar a millones de mujeres e inspirarlas a seguir caminando por sus derechos y sus sueños, refrescando rostros en tiempos de sufrimiento. Dando a entender con su look que la moda es un instrumento de poder absoluto para tocar corazones y cambiar la mentalidad del universo”.

“El color blanco Ivory fue pensado para transmitir alegría espiritual, esperanza y paz a los colombianos. La Muceta fue la pieza clave del outfit que en el ámbito eclesiástico usan algunos canónicos y proviene de una prenda que usaban en la edad media”

El mensaje en sus redes
Alcocer quien mediante su cuenta de Instagram, relata que es sincelejana, madre y amiga, sin duda alguna, tres palabras que en su individualidad demuestran su parte humana y, por otro lado, hace énfasis en sentirse orgullosa de sus raíces. Es importante mencionar que, además, escribe lo siguiente en su cuenta, “apasionada por contar las historias de Colombia”. Sin duda, este mensaje llevaría en su interior una energía inmensa, pero sobre todo un gran compromiso de ser esa voz que cuenta las luchas, los sueños, los triunfos, los deseos a cumplir y todas las historias que hay detrás de cada colombiano.
Sería la voz del pueblo
La sincelejana como primera dama de la nación estaría en la tarea de posicionar su nombre primeramente, y después a través de este, impulsar, contribuir, mejorar, generar nuevas situaciones y oportunidades para todo un país, y sobre todo salvaguardar, proteger y ser esa mujer que ayudará a superar la violencia dentro y fuera de las familias, para construir la política del amor.

Verónica Alcocer bailando al ritmo de las bandas en las Fiestas del 20 Enero.
Veerónica Alcocer disfrutando de un evento.

Su activismo
Alcocer acompañó a Petro durante sus candidaturas presidenciales, y se dice, era una cercana consejera de este cuando se desempeñó como alcalde de Bogotá. Como primera dama se le vio un poco de su sensibilidad social, cuando, por ejemplo, lo acompañó a sectores vulnerables como el Bronx a la inauguración, la casa de Desarrollo Integral para los Niños y Niñas del Voto Nacional ‘La Libelulosa’.
Además de su actividad política, ha dedicado su tiempo al activismo social, ha emprendido programas de ayuda para niños, adolescentes y personas de la tercera edad y ha manifestado que busca dar una imagen positiva de Colombia. Por otra parte, en sus redes sociales, Alcocer presentó una serie de videos y fotografías de recorridos de varias ciudades y municipios del país. También fueron resaltadas sus habilidades para el baile y el uso de prendas de vestir de diseñadores de moda colombianos.

Ha mostrado su esencia
La filántropa quien ha demostrado ser una mujer emprendedora, autónoma y brillante. Su esencia, su carisma y dedicación, la cual mostró desde inicios de campaña junto a su esposo, cuando en celebraciones dejó de lado el protocolo y lo que normalmente se llevaría en mente.
Alcorcer García lo hizo a su manera, y demostró que las raíces no se improvisan, que la sangre, las tradiciones y la cultura llama sin importar el espacio-tiempo, la sincelejana en cada encuentro dejó muy claro quien era y de lo que estaba y está hecha, pero sobre todo dejó ver que fue y es la misma antes y después de lograr un triunfo que cambiaría no solo su vida, sino también, la vida de millones de colombianos, y sobre todo la historia de todo un país y de una nación entera.

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