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¡Homenaje a los Maestros y Maestras!

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21 de may. de 2023

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Por: Dr. Inocencio Meléndez Julio Ph.D

Los maestros y maestras son las personas que forman a sus alumnos, estudiantes y discípulos, de los que se recibe con abnegación valiosas enseñanzas de vida, y el conocimiento sobre las ciencias sociales, humanidades, la tecnología, lo científico y de todos los saberes. Son patrimonio activo de la sociedad.

La docencia, cómo le llamamos hoy, es la pedagogía, el arte de la instrucción que imparte y orienta el profesor, a quienes con cariño cómo le enseñaron a los de mi generación, a las docentes le llamábamos con cariño Seño, y al docente Profe.

Son ellos lo que de manera silenciosa construyen sociedad, pulen al ser humano, le dan la bienvenida, a la ilustración, a los saberes y al conocimiento.

Son ellos a quienes las sociedades que saben que el futuro está en la educación, le han asignado la responsabilidad de formarlos en el conocimiento para ponerlas al servicio de la humanidad.

Son ellos, lo que mayor contribución hacen en la dignificación del hombre, pues no hay ser humano hoy cuando ya se acabó el analfabetismo de la sociedad, que no haya sido beneficiario del las enseñanzas de un maestro o maestra.

A ellos, un sentido homenaje, que les envío a través de mis Maestros y Maestras.

A los míos, que me educaron en la Colombia profunda: San Onofre (Sucre), les envío mis sinceros agradecimientos, reconocimiento, y a todos los maestros y maestras del
mundo por el cumplimiento eficiente de la tarea.

A Deris Blanco, quien en su primera experiencia docente me recibió en la Escuela de Pava, a Dulcina Cabarcas, la Maestra Barranquillera que llegó a San Onofre, y sembró las bases en su Escuela privada, quien en la sala de su casa enseñaba las primeras letras a los niños del Barrio, recuerdo que era doble jornada y quien no hacía la tarea en la mañana, se quedaba hasta que la terminara, y Martín Moreno, saca lo malo y mete lo bueno, era la correa que se constituía en el reto de los estudiantes, y a la que había que evitar, aunque nuestros padres la autorizaban, cuando no cumplíamos con las tareas y la disciplina.

En la Escuela San José, mi primera vinculación en la educación formal, a la Seño Adalgiza Berrío, Marlene Revollo, Martha Berrío y Evelia Bello.

Luego en la Escuela de primaria, José María Córdoba, los rectores Blas Agustín Ramos, el Profesor Copete, Arturo Ávila, y mis profesores Lina Marqueza Rodríguez Meléndez, Joséfina Rodríguez Meléndez, Cecilia Lozano, Mercedes Blanco, Marina Verbel, Piedad Chadid, Magaly Zarza, Anita Ruiz, Luz María Gómez y Cándida Revollo.

En mi amado Colegio Santa Clara de Bachillerato, de la Congrgación de las Hermanas Franciscanas Misioneras de María Auxiliadora, la Magnifica y excelentísima Hna. María de los Ángeles Murcia Peralta, Hna. Mercedes Mendoza Bula, Hna. Gilma Zuluaga, Hna. Carmen Alicia Meza Atencia, Hna. Nuris Nuñez, Hna Bety Pineda, Hna Blanca Cecilia Lopez Barón, Hna. Fabiola Sprokel, Hna. María del Carmen Quintero Castrillon, Hna Esmely Jimenez, Profesor Hilario de la Rosa Barreto, el mentor de estudiantes, Héctor Lorenzo Julio Blanco, Samuel Lopez, Eneida San Juan Pacheco, Nilo Carrascal, Dalel Salaiman Fayad, Pedro Nel Sierra Pineda, Álvaro Teran, Eliceo Julio, Iván Torregrosa Palacio, Marlene Julio, Rosa Álvarez Meléndez, Alejandro Agamez, Doris Obyrne, Luis Plaza Vélez, el Pbro. Laureano Ordosgoitia, entre otros.

Así mismo, a todos los profesores que me formaron como Abogado y en mis estudios de posgrado.

Ellos hicieron lo propio ya de la adolescencia hacia adelante y tuvieron el detalle de recibirme, luego de que ya la piedra había empezado a ser labrada por mis primeros profesores de pre-escolar, primaria y bachillerato y entre todos aportaron lo mejor de sí para orientarme en mi destino profesional.

A todos ellos, mi cariño y agradecimiento perenne!.

¡Gracias a ellos durante 25 años he ejercido la docencia universitaria, me ha permitido sembrar el árbol, escribir el libro, trascender, caer, levantarme y seguir en la lucha!!!!

¡Gracias mis amados maestros, a quienes están, mi cariño y abrazo fuerte, a quienes ya no están, una Oración con destino directo al cielo!.

¡A todos los amo y me declaro su discípulo fiel!