13 de septiembre de 2022 - 4:00 AM

‘Eva era alegría, una persona llena de luz’

‘Eva era alegría, una persona llena de luz’

Sincelejo: Hace 10 años Eva Felicia Amaya Vidal se radicó en el municipio del Golfo de Morrosquillo, Tolú, población donde formó un hogar conformado por sus dos hijos (9 y 10 años), y su expareja sentimental Freddy Rodríguez, a quien señalan de haber asesinado, presuntamente a Eva.
Sus padres, principalmente su mamá Norelis Vidal, al conocer la relación de Eva con Freddy, su instinto de madre le decía que ese no era el hombre ideal para su hija, Freddy nunca fue de mucho agrado para la progenitora de la víctima. Así lo contó en entrevista con este medio Tulio Andrés Amaya, hermano de Eva, que hoy la recuerda como una persona alegre.
“Alegría, esa es la palabra perfecta para recordar a mi hermana, era una persona llena de luz, cualquier persona que pudo conocerla se pudo dar cuenta que ella era un ser de luz”, contó Tulio.
Estudiando su carrera de Economía en la Universidad de Sucre, Eva conoce a Freddy, que tenía una agencia de turismo. Al salir embarazada decide abandonar sus estudios y la casa de sus padres, ubicada en el barrio La Manga, zona sur de Sincelejo. Tan grande fue el amor de esta pareja que buscan radicarse en Tolú, pero hace un mes Eva, quien había retomado su carrera tras la insistencia de su madre, decide dejarlo. Al parecer su relación amorosa entró en crisis y Eva decide volver a la casa de sus padres en Sincelejo.
El jueves es la última vez que familiares vieron con vida a Eva que decide ir a Tolú en busca de su pequeña hija para pasar el fin de semana con ella en la capital sucreña, pero la muerte se lo impidió.
“Ella va a Tolú y desde allá le mandó un mensaje a mi mamá ‘mami, volví con Freddy, me convenció, vamos a tomarnos cosas y vamos a irnos para Medellín, cuando llegue te explico todo, sé que tú me vas a entender’. Pero resulta y pasa que ese mensaje no lo mandó mi hermana, cuando llegó ese mensaje ya mi hermana estaba muerta. Ese mensaje obviamente lo envió él (Freddy)”, concluyó Tulio Andrés. Asimismo indicó que Freddy envió el mensaje con el fin de que los familiares de Eva no fueran en busca de ella y así darse a la huida.
Otro argumento que suministraron los familiares de la víctima, es que la crisis económica que padeció este hogar cuando empezó la pandemia del covid-19, pudo ser un detonante para que empezaran los problemas de la pareja, a tal punto de separarse. Eva creo un emprendimiento capilar, que le estaba abriendo puertas que le generarían ingresos, pero sus sueños fueron truncados, supuestamente por su expareja Freddy Rodríguez, que después de crimen dejó a su hijo mayor a cargo de un familiar en Tolú y a la niña se la llevó a su familia paterna en la ciudad de Bogotá, donde aún se encuentra.
Amigos y conocidos de Eva también la recuerdan como una mujer alegre, soñadora y maternal. Ellos se han solidarizado con ella y su familia a través de mensajes Facebook, una de sus mejores amigas con tristeza y dolor recuerda mucho su última conversación y añade que “Eva nunca pudo tener una salida a solas porque su pareja sentimental no la dejaba y aunque muchas veces notaba a la víctima ida y con miedo, jamás le preguntó si sucedía algo”, indicó una de sus mejores amigas.

Autor: El Meridiano

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