El adoctrinamiento

El adoctrinamiento

Por Rafael Hernández Mestra

El término adoctrinamiento deriva de la palabra adoctrinar, que se refiere a la acción de inculcar o alinear a una o más personas.
El adoctrinamiento, a diferencia de la educación que se da en una estricta neutralidad e imparcialidad, es el conjunto de medidas, prácticas educativas y de propaganda tomada por una autoridad, por lo tanto, el adoctrinamiento es el proceso y el resultado de adoctrinar: transmitir una doctrina a una persona para que la haga propia. Una doctrina, por otra parte, está compuesta por las ideas y las creencias que son defendidas por un individuo o por un conjunto de personas.
Existen diferentes tipos de adoctrinamiento, es así como encontramos el adoctrinamiento religioso, el adoctrinamiento escolar, el adoctrinamiento político y el adoctrinamiento militar.
En el país se ha desatado, en las últimas semanas, una polémica por la decisión del gobierno, a través del Ministerio de Educación, de llevar a los establecimientos educativos del país, el contenido de unas guías escolares sobre el informe y las conclusiones presentadas por un organismo que se inventaron llamado “Comisión de la Verdad”. Efectivamente, a partir del pasado viernes 12 empezaron la distribución de ese material. Afortunadamente es para las instituciones educativas que quiera promulgarlo, aunque se da por hecho que en las Instituciones públicas será obligatorio.
Para muchos esa iniciativa llamada “La escuela abraza la verdad”, no es ninguna guía pedagógica sino una forma de adoctrinamiento, porque si quieren enseñar la historia del país deben hacerlo desde la época de la colonia, pasando por el 20 de julio y el 7 de agosto donde se conmemoran el grito de independencia y la Batalla de Boyacá, lo mismo que la tragedia de Armero y la toma del Palacio de Justicia, no solo incluir en unas guías escolares un informe sesgado con tinte ideológico donde solo fueron escuchados y tenido en cuenta las versiones de los victimarios como apartando a las víctimas; con unas mentiras como que el llamado “acuerdo de La Habana” fue producto de la manifestación popular, cuando fue todo lo contrario. En el plebiscito convocado sobre los acuerdos de paz en el año de 2016, la mayoría del pueblo colombiano dijo No, sin embargo el presidente de entonces, en su afán de comprar un Nobel desconoció a esa mayoría de ciudadanos que rechazaron los acuerdos pasándose por la faja la manifestación popular.

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