Darío Gómez: un canto al despecho desde el cielo

Darío Gómez: un canto al despecho desde el cielo

Colombia lamenta el fallecimiento del artista, Darío Gómez, la voz que acompañó el despecho de los colombianos y quien con su muerte deja un legado de grandes éxitos.

En las últimas horas no han parado de sonar en todo el país canciones como “Sobreviviré” y “Nadie es eterno en el mundo”, que han servido para pasar las rupturas y las penas del desamor con la voz del que fue un ídolo de varias generaciones, en las que seguía vigente a sus 71 años.

“Y es que Darío Gómez es para la música popular lo que Diomedes para el vallenato. Es el Rey del Despecho como su propio apodo lo dice. Darío Gómez se caracterizaba por tener una voz bastante popular, del pueblo, montañero, comercialmente funciona bastante bien”, indicaron seguidores del artista a las afueras de la clínica donde falleció el artista en Medellín.

Para millones de personas, aunque físicamente no esté, seguirán recordando a Gómez, quien seguramente en el cielo le seguirá cantando al despecho con esa misma alegría y particularidad que él lo sabía hacer.

Este fue Darío Gómez

Darío de Jesús Gómez Zapata nació en San Jerónimo, Antioquia, el 6 de febrero de 1951. Desde niño le gustó la música.

El artista de muchos éxitos fue creando su propio sello disquero, Dago, y cuando grabó su más grande éxito, ‘Nadie es eterno’, hizo el video en París, en los Campos Elíseos.

Otros grandes éxitos de Gómez seguirán siendo recordados como: ‘La oveja negra’, ‘Tú y la gente’, ‘El hijo del amor’, ‘Corazón resentido’, entre otras. Y hasta hizo un cover de ‘Sobreviviré’, de Gloria Gaynor, muy a su estilo popular.

Contaba que a los 14 años empezó a hacer versos que volvió canciones, mientras trabajaba en agricultura y mecánica.

En su juventud se trasladó a Medellín y un amigo le dijo que fuera a tocar puertas a Codiscos. La disquera lo recibió no solo como cantante, también lo nombró director artístico, lo que le permitió conocer nuevas figuras y proyectarlas.

Francy, Arelys Henao, Luis Alberto Posada, Alzate, con quien grabó ‘Copita de licor’, fueron algunos de los músicos que recibieron su apoyo y también sus consejos para mantenerse en la industria.

Se fue Darío Gómez, el mismo día, pero 11 años después de otro grande, Joe Arroyo. Dejó más de 30 discos y un legado que ya hace parte del cancionero popular de Colombia y otros países, donde era idolatrado. Su nombre es un sello eterno en este mundo.

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