
¡Ya basta!

Colombia, hastiada de escándalos y falta de seriedad, exige soluciones urgentes. Mientras la crisis se agrava, el país cuestiona la gestión y liderazgo, clamando por cordura y eficacia.
Por Arianna Córdoba Díaz ¡Basta ya! Los colombianos estamos aburridos de la falta de seriedad con la que se han asumido las riendas de este país. Cada día, un escándalo más ridículo opaca al del día anterior, y el sainete de nuestra vida nacional lo suavizamos a punta de memes, caricaturas y montajes, como si burlarnos de lo que ocurre fuera la solución a los problemas. A Colombia hay que verla con seriedad, asumirla con rigor y compromiso. Hemos permitido que las disparatadas situaciones que rodean las acciones de la Casa de Nariño y su principal morador nos nublen la vista, y parece que esperamos con ansias la próxima embarrada para echarnos a reír. Pero no podemos dar pie a que se sigan normalizando hechos que oscurecen aún más nuestro panorama. Debemos exigir cordura, criterio y eficacia en la solución de los problemas del país. Sí, ya muchos lo han expresado, pero no está de más recordarlo: es inconcebible que, mientras la región del Catatumbo es un campo de batalla que ha generado una crisis humanitaria de grandes proporciones; mientras en el Chocó haya más de 12.000 personas afectadas por los enfrentamientos entre la guerrilla del Eln y el Clan del Golfo; mientras en el Cauca, desde hace meses, la situación de orden público sea insostenible —tanto, que hasta la propia vicepresidenta de la República, Francia Márquez, lo tuvo que decir en vivo, en pleno Consejo de Gobierno y frente al mismísimo Petro—; mientras en el resto del país la seguridad está resquebrajada, el servicio de salud se deteriora cada día más y la corrupción sigue a la orden del día en las más altas esferas… mientras todo eso y más ocurre, el mandatario de los colombianos, quien debería estar buscando soluciones, se va de gira internacional a pronunciar discursos de difícil entendimiento. Ya está bueno de tanto bla, bla, bla, de tantos consejos y de manejar este país a punta de X, buscando peleas en todos los continentes y metiéndose donde nadie lo llama, mientras Colombia se desmorona. ¡Pellizquémonos, colombianos! Esta no es la situación en la que merecemos estar. ¿Cómo funciona un país sin un líder positivo que una en vez de dividir? ¿Cómo avanza un país en el que quien dice mandar pasa todo el tiempo respondiendo por escándalos o creando cortinas de humo? ¿Qué solución hay para la problemática general cuando ni ministros hay? Esto es serio. No hay que esperar a que Trump amenace con quitarles la visa a todos los colombianos para organizarnos y exigir que se trabaje por el país. Y vayan viendo si en el 2026 van a botar el voto…