
¡Tan viejo!

Una carta del excanciller colombiano Álvaro Leiva desata polémica, acusando al presidente Petro de "drogadicción" sin pruebas. La oposición busca la "incapacidad física permanente" del mandatario.
Por Carlos Rodríguez Santos El art. 194 de la Constitución establece que "son faltas absolutas del Presidente de la República (…), la destitución decretada por sentencia, la incapacidad física permanente y el abandono del cargo, declarados éstos dos últimos por el Senado". La oposición del gobierno, como todos conocemos, ha consistido en una "guerra mediática", manipulando los medios tradicionales de comunicación para que sirvan como órganos de propaganda, con el fin de provocar una enorme presión pública en contra del presidente, v.g., es el caso del CNE que, violando el fuero presidencial, pretendían enviar la investigación a la Cámara para que acusara al Presidente ante el Senado, a fin de abrirle un juicio político por violación de tope electoral y así, constituir la falta absoluta de "destitución decretada por sentencia", cuya intención malévola fue fallida. Ahora, justamente, cuando inicia el proceso de la consulta popular, Álvaro Leiva, once meses después de ser canciller del gobierno de Petro, hizo público una carta dirigida al presidente, en la que lo acusa de "drogadicción", bajo la "narrativa sin prueba alguna" de un "supuesto episodio ocurrido durante una visita oficial a París que —según él, el presidente Petro desapareció por dos días sin dar explicaciones". La respuesta del Presidente no se hizo esperar, rechazando categóricamente las insinuaciones y defendió el motivo de su ausencia durante la visita oficial: había ido a ver a su familia, que vive en Francia. De modo, que esta "carta injuriosa" constituye "lawfare"; tanto es, que dos congresistas del centro democrático, inmediatamente, dijeron que solicitarán al senado, que exhorte al presidente someterse a un examen toxicológico, como si la Constitución le otorgara esa competencia al Senado y entre los fundamentos adicionales, alegan "retrasos constantes, cancelaciones, ausencias inexplicables", cuya intención, indiscutiblemente, no es otra que el senado declare su "incapacidad física permanente" como falta absoluta. Entonces, la carta del excanciller son simples insinuaciones indignas y otra estrategia sucia más de la oposición, ¡sin prueba alguna!, que no es de extrañarse, sí se sabe sobre la biografía política del ¡excanciller atrevido!, quien de "estirpe conservadora ha militado en diversos partidos políticos durante su carrera política, cambiando, igualmente, sus posturas ideológicas"; por tanto, ¡el vergonzante debe ser Él! ¡pena debe darle por su misma edad! Se las dejo allí.