Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

¡Gracias, amados poetas!

Ensuncho De La Bárcena
Ensuncho De La Bárcena
Columnista
26 de abril de 2024

El IV Festival de Poesía San Marcos del Caribe se adaptó a los imprevistos. A pesar de desafíos, el evento honró la poesía con recitales y encuentros, destacando talentos.

Por Ensuncho De La Bárcena Siempre ocurre lo mejor. Por más planes que tengamos, por mucho que queramos cronogramar y presupuestar la Poesía, ella tiene su propia agenda. Como la vida misma. Nuestro amado IV Festival de Poesía San Marcos del Caribe no se libró de este axioma. El lunes pasado tuvimos una crisis organizacional, manifestada en forma de aguacero torrencial, que se reflejó en las finanzas del evento. Lo que nos obligó a reducir las actividades del Festival únicamente al 23 de abril, Día de San Jorge, el Idioma y el Libro. De los poetas programados solo pudimos presentar a Sabas Mandinga (Pereira, 1953), Miguel Iriarte (Sincé, 1957), Yirama Castaño (Socorro, 1964) y Romina Funes (Buenos Aires, 1981). El arte local estuvo representado por la banda de porros Son's pa' Gozá, la poeta, gestora cultural y promotora de lectura Yusleidis Arrieta (1990) y el maestro Santana Cotera (1937), poeta, decimero y cantante de vaquería. También tuvimos el honor de escuchar un saludo y un poema del decimero Libardo Pérez Castillo (1974) y del poeta Antonio Alcalá (1948). Como si fuera poco tuvimos entre nuestros invitados al gran fotógrafo cartagenero Édgar Garcés, quien realizó una serie de retratos a los poetas. Lo bello se sobrepuso a la ausencia. En nuestro "Año Cartagena/ Carlos V" pudimos interactuar con los estudiantes de tres colegios: John F. Kennedy, Gimnasio del San Jorge y la Institución Educativa San Marcos. Nos quedaron pendientes: María Auxiliadora, los amaneceres en el río y las ciénagas. Todo quedó listo para disfrutar de nuestros recitales: A orillas del San Jorge, Árbol de San Marcos y Punta de los Patos. Sabemos que el repentino cambio en la programación pudo haber generado trastornos e inconvenientes, tanto en nuestros artistas programados, como en nuestros espectadores. Como su director, pido disculpas públicas a nombre de la organización del Festival. Hacer gestión cultural en nuestros países es un ejercicio tan complejo como escribir un libro de poemas o una novela. En muchos casos es un jardín de senderos que se bifurcan: hacer literatura o dirigir eventos literarios. Somos pocos los escritores que nos dedicamos a ello con rigor y sin perder de vista el norte: la Poesía. Entre los aciertos del Festival podemos anotar: nuestra gala inaugural (que también fue de clausura) en la Casa de la Cultura Alejandro Rodríguez; nuestro almuerzo a orillas del San Jorge y nuestras visitas íntimas, en clave de ritual poético, al Árbol de San Marcos y La Punta de los patos. Ambas quedaron registradas en videos que compartiremos por nuestras redes. El camino es largo y lleno de estrellas. ¡Viva, por siempre, La Poesía! Amén.