
¡Basta de retórica!

La falta de compromiso gubernamental en Cara de Gato, Mojana, impide el cierre del chorro, afectando a miles de campesinos. Un problema que expone la negligencia y la falta de soluciones.
Queda claro que no hay voluntad del Gobierno Nacional ni del contratista por cumplirle a los habitantes de la Mojana para que puedan dormir tranquilos por una vez. El chorro de Cara de Gato se ha vuelto imposible de cerrar y de seguro ha sido así, pero no porque no se pueda, es porque no ha existido la voluntad de hacerlo. No estamos diciendo que es como tapar un hueco de una calle, estamos conscientes de que se trata de una obra importante de infraestructura, para lo cual hay que buscar un contratista serio y unas entidades honestas que trabajen en pro de solucionar un problema que ya lo que da es vergüenza. Lo que está pasando con Cara de Gato es peor que lo de Chirajara, porque con la caída de ese puente la gente no está durmiendo incómoda ni perdiendo plata. Y no estamos diciendo con ello que es plausible que construyeran más un puente, no faltaba más. Lo que señalamos es que el desastre de la Mojana es mucho peor, porque son miles de campesinos perjudicados, quienes no tienen quien los cuide. Es momento de ponerse serios y dejar tanta retórica populista. La saliva no va a tapar el chorro de agua del río Cauca. Cara de Gato es una muestra más de la burla a la que son sometidos nuestros campesinos.