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Opinión

¡Ay Jaguares!

Rafael Negrete Quintero
Rafael Negrete Quintero
Columnista
13 de noviembre de 2024

La afición de Jaguares de Córdoba sufre por el descenso. El equipo, símbolo de la región, enfrenta una dura batalla en Bogotá. La esperanza persiste, pero el futuro es incierto.

Por Rafael Negrete Quintero En Córdoba, el fútbol es una de las pocas pasiones que nos une, que nos llena de esperanza y orgullo. Jaguares de Córdoba es nuestro equipo, nuestro estandarte en la categoría A, y verlo al borde del descenso duele. No han sido meses fáciles para los hinchas que, con más corazón que resultados, han apoyado fecha tras fecha, llenando las gradas y coreando desde el alma, aunque a veces sea más el sufrimiento que la alegría. Esta temporada ha sido una montaña rusa de frustraciones. Ver a algunos jugadores en la cancha sin la entrega que exige esta camiseta, esa que representa a una región entera, es desconcertante. Hemos dejado escapar puntos vitales en casa, y no precisamente por mala suerte. La displicencia de ciertos jugadores y la falta de esfuerzo han hecho que nuestra lucha por quedarnos en la A dependa ahora de lo que otros equipos decidan en sus propios encuentros. Nos queda una última batalla en Bogotá, enfrentando a un Santa Fe que no dará respiro porque quiere cerrar esta fase en la cima del torneo. Sabemos que el reto es titánico. No dependemos solo de nosotros mismos, y esa es quizás la carga más dura de llevar. Los enfrentamientos entre hinchas y jugadores, esos momentos de tensión que se han vuelto noticia, solo evidencian el desgaste de una hinchada que, pese a todo, no abandona. Un amor así merece mejores respuestas en la cancha. Pero a pesar de tantas sombras, de la desilusión y la impotencia, el sentimiento de los cordobeses sigue intacto. Queremos a Jaguares en la A. Porque más allá de los goles que faltaron o de los errores que sobraron, este equipo nos representa y le da a nuestra juventud un camino distinto, una vía que aleja de los vicios y les muestra un futuro posible. Jaguares se ha ganado un lugar en nuestros corazones, y no queremos verlo caer. Por eso, aunque las matemáticas nos tengan al borde y algunos jugadores no hayan sudado la camiseta como debe, los cordobeses seguimos queriendo a Jaguares en la A, confiando en que aún haya tiempo para corregir el rumbo. Deseamos, con cada grito y cada latido, que el equipo felino logre mantenerse en la máxima categoría, porque es nuestro orgullo, nuestra bandera, el reflejo de nuestra identidad en el fútbol colombiano. No queremos ver a Jaguares en la B. Queremos que siga en la A, hoy y siempre, luchando por su lugar con la garra felina que caracteriza a nuestra tierra.