
Yo ya viví una Montería unida

Montería, polo de desarrollo en auge, enfrenta desafíos. Hugo Kerguelén, con experiencia y humildad, busca unir a la ciudad y transformar vidas con trabajo y resultados.
Por Hugo Kerguelén G- Montería se ha convertido en uno de los polos de desarrollo más importantes de la Costa Caribe. Nos hemos vuelto una ciudad atractiva que ha ido encontrando su vocación y que se muestra interesante en sectores tan importantes como la agroindustria y el turismo. En este momento son muchos los desafíos que se presentan ante nosotros, los cuales deben ser abordados con sentido de gerencia, experiencia y mucha capacidad de ejecución. En lo público las buenas intenciones sin capacidad de gerencia y sin conocimiento se traducen en frustraciones por parte de esos sectores poblacionales más vulnerables que esperan resultados con urgencia. En los últimos años he recorrido esta ciudad, he trabajado por ella, la vi asustada, luego esperanzada, y hoy la vuelvo a sentir optimista y con ganas de abordar el futuro con entusiasmo. He aprendido a escuchar con humildad y espíritu constructivo. En la pandemia nadie sabía nada, y el que se sentía que se las sabía todas, seguramente, hubiera cometido muchos errores que en ese momento se hubieran pagado con vidas. Esa experiencia me enseñó humildad, a trabajar sin estridencias. La vida me ha enseñado que las cosas se dan cuando uno trabaja en equipo, planificando, siguiendo cronogramas, ajustando y entregando resultados. En ese proceso no hay mucho “glamour”, lo que hay es disciplina, trabajo y más trabajo. Eso es lo que sé hacer, y es lo que voy a hacer si los monterianos me apoyan con su confianza. Las propuestas que difundí en la campaña fueron hechas por mí, yo sé mejor que nadie lo que puedo hacer y lo que no, por eso le dije a la gente que si lo digo, lo hago. Haber trabajado por fuera de la política durante 18 años me enseñó a trabajar con realidades y a no prometer lo que no se puede. En la política estamos rodeados de personas a las que no les importa mentir o caminar siempre sobre la raya de la ambigüedad. Yo no soy así, conmigo al pan, pan y al vino, vino. Yo creo que eso fue lo que le gusto a la gente. Empecé con todo en contra, y poco a poco, sin fingir nada y ratificando una y otra vez lo que soy, logre que la gente comenzara a sentir que yo era el que podía llegar a servir para solucionar tantas problemáticas que afectan a los monterianos. Yo quiero unir a la gente. Que les cambie la vida. Eso no es un tema de discursos ni de recetas facilistas. Eso se hace diagnosticando el problema, diseñando las soluciones, planificándolas, organizando cronogramas, haciendo muchas reuniones de seguimiento y vigilando los cumplimientos con rigor y seriedad, y entregando resultados concretos a esas comunidades que los han esperando durante mucho tiempo. Yo sé hacer eso. Lo he hecho toda mi vida profesional. Cuando yo digo que quiero unir a Montería no lo hago porque sea un eslogan o una recomendación de alguien de mi campaña, no, eso es algo que me sale del corazón, yo ya viví una Montería unida durante la pandemia y me enamore de esa unión, y quiero volver a propiciarla para que se vuelva una forma de ser en nuestra ciudad. Una ciudad que actúa como un solo cuerpo, pensando en todos, que se duele de las carencias de algunos, se alegra de los logros de otros y se empeña porque ninguno pase dificultades. Soy Hugo Kerguelén, y los invito, con humildad, a que me acompañen con su voto, y que trabajemos juntos durante 4 años para cambiarle la vida a esas personas con las que compartimos un territorio bendecido que se llama Montería, y que llevamos todos grabado en el alma.