
¿Y qué te robaron?

Tras sufrir un robo en su casa de Sincelejo, una residente denuncia la creciente inseguridad. Cuestiona la inacción de las autoridades y la vulnerabilidad de los ciudadanos.
Por Susana Viera En días pasados fui víctima de hurto en mi residencia en la ciudad de Sincelejo. Y si me preguntan qué me robaron, debo decir que más allá de las cosas materiales hurtadas, se llevaron violentamente mi tranquilidad, y eso no tiene precio. Afortunadamente, no soy de las personas que se sientan sobre los lamentos, estoy determinada a restituir mi seguridad domiciliaria, y no precisamente por las medidas policiales o el apoyo de la autoridad municipal. Es menester tomar consciencia de que la seguridad en nuestras casas depende, en gran parte, de las medidas que adoptemos a modo propio, para hacerles difícil el ingreso a los delincuentes. En esta ciudad la percepción de inseguridad parece estar por debajo de lo real. Hay que encender las alarmas. Hacen falta muchos elementos que nos permitan sentirnos seguros. Son evidentes la negligencia e ineficiencia, desde la recepción de la denuncia hasta la falta de acción oportuna por parte de las autoridades "competentes". A la gente le gusta enterarse de los detalles, y fantasear morbosamente con los posibles millones en joyas o dinero robados, y a algunos hasta les resulta inocuo que solo se lleven un anillo de diamantes, e incluso se sienten satisfechos porque en su casa tienen mucho para complacer el gusto sibarita de esta banda de ladrones. Es abrumador saber que sigan robando impunemente a luz del sol. Lo digo con conocimiento de causa, pues volvieron a robar quince días después de mi denuncia, usando el mismo vehículo de color gris metalizado, marca Renault Logan, con las placas cubiertas por cintas negras, tal como consta en los registros de las cámaras de seguridad de ambas residencias. Insisto en la importancia de la percepción de inseguridad. Es atemorizante saber que, un grupo de delincuentes estudiaron los movimientos de tu familia para escoger el día y la hora e ingresar a tu vivienda. En mi caso el robo se llevó a cabo a las 8:35 p.m. del último viernes de enero. Es una hora en la que podría haber salido al centro comercial, y entonces me pregunto ¿qué tal si volvieras porque olvidaste la billetera y te encuentras a un par de ladrones con guantes y sombrero dentro de tu habitación? En Sincelejo hay una crisis de inseguridad. No solo son los robos en la tienda de barrio o el celular en la heladería ¿Seguirán permitiendo que nos roben la tranquilidad en nuestras propias casas? ¿Será que las autoridades como los vecinos se limitarán a preguntarnos: ¿Y qué te robaron?