
Volvieron los españoles a Buenavista

Volvieron los españoles a Buenavista. No son los conquistadores ni los colonizadores. Por el contrario, son buenavisteros que estuvieron por un período entre 3 y 9 meses trabajando en la recolección, clasificación o empacado de frutas en tierras catalanas, principalmente.
Es muy importante lo que está pasando desde hace muchos años en el corazón del San Jorge. Cientos y cientos de hombres y mujeres de distintas edades viajan hasta el viejo continente contratados en origen, es decir, llegan allá con un contrato, con un lugar para alojarse y con un trabajo asegurado. Los gastos que comporta semejante viaje intercontinental, desde Bogotá hasta el lugar donde laborarán, están cubiertos por la organización. Dejando solo a cuenta de los que viajan, el gasto del pasaporte y la llegada desde su pueblo hasta la capital de Colombia. Una verdadera maravilla. Estos trabajadores se conocen como temporeros, pues el trabajo consiste en cubrir la mano de obra necesaria para que los agricultores españoles puedan cosechar la fruta de temporada, principalmente manzanas. Todo con el compromiso de que, una vez acabada la faena, regresar a Colombia. El trabajo está bien pagado si consideramos el cambio de euros a pesos. Esto, sumado al hecho de que se trabajan muchas horas y que se vive en alojamientos compartidos, permite que los temporeros tengan una gran posibilidad y capacidad de hacer un ahorro importante. Son muchos los buenavisteros que gracias a eso han podido educar a sus hijos y hacerlos profesionales; otros muchos han podido lograr el sueño de comprarse una casa. Toda esta historia tan increíble es posible gracias a una maravillosa buenavistera: Luz Neira Arango Galindo. Una persona bondadosa que visionó una oportunidad laboral para sus coterráneos y no dudó un instante en hacerla posible. Entre gente de Santander, Nariño, Cundinamarca y Tolima, logró meter a unos cuantos buenavisteros al programa y poco a poco fueron creciendo en número, cambiando radicalmente la vida a mucha gente del pueblo, pues lógicamente también se han beneficiado las familias de los que han viajado. Hoy en día se puede decir que Luz Neira Arango es la mayor empleadora de un municipio que, como se sabe, no cuenta con grandes fuentes de empleo. Ella merece, por encima de cualquier político, toda la gratitud de su pueblo. Desde esta tribuna quiero reconocer la vida meritoria de Luz Neira. Y darle la bienvenida a Buenavista a los españoles que volvieron.