
Vida cotidiana

La vida humana, marcada por el tiempo y la historia, trasciende la rutina. Exploramos la grandeza de lo cotidiano, desafiando su aparente trivialidad para comprender su valor único.
Por José Arturo Ealo Gaviria: Cualquier vida humana es una vida corriente. Va en el tiempo. En la historia. En su propia historia (biografía personal). Su signada materia y espíritu, le dota de una especial trascendencia. De esta manera, va más allá de las eventualidades de la vida, de la brevedad del diario vivir, del puro recuerdo, de la memoria, del pasado, para afiliarse con eficacia en el presente donde vive la vida día tras día, abriéndose redentora y prospectivamente al porvenir, apoyada en su fuerza espiritual, al pensar, al querer, al idear creativamente, qué puede hacerse y se hace tanto con variadas realidades, posibilidades conocidas y razonables por el hombre. Entonces, la decisión de esa vida en lo que respecta a la interioridad, libertad, e individualidad de los seres humanos, va en lo rutinario, revelándose casi siempre como un acervo de comprensiones desarticuladas. De allí la dificultad de su delimitación conceptual. Sin embargo, a través de la vida de cada día, los seres humanos trazamos las líneas de desarrollo de nuestro propio trabajo y personalidad en una determinada relación de tiempo y espacio. Para que se vuelva benigna a la propia vida requiere la autocomprensión del sentido de lo que implica vivir bien en el cotidiano pasar de los días, al volverse en el marco propicio para entender lo que significa la grandeza de la rutina. De otra manera, comprender la vida cotidiana y su valor no resulta sencilla. Más bien puede convertirse en algo incomprensible rodeado en lo de siempre, en lo trivial, con lo que se abandona el sentido de vivir. Es un tip de vida que no representa lo que para la mayoría de las mujeres y hombres concretos, es la vida normal de todos los días. A lo que normalmente se discierne como vida cotidiana, todos en alguna ocasión de nuestra propia existencia vivimos una realidad extraordinaria. Esto es lo más normal. Hay personas que debido a sus condiciones particulares viven fases evocadoras (asombrosas o atípicas) por un mayor período de tiempo. Puede suceder con algunas figuras públicas de la política, del deporte, de la ciencia, de las empresas, de la farándula o de aquellos que adoptan modelos de vivir que no responden a esbozos de vida de los sucesos ordinarios y consagran su existencia entera a esa labor como sucede en el ejercicio militar. Para todas esas personas su vida discurre temporal o permanentemente, en esa "cotidianidad" específica. Es un tipo de vida que no representa lo que para la mayoría de las mujeres y hombres concretos, es la vida normal de todos los días.