
Viaje

La vida es un viaje, como recuerda el escritor Fernando González. Este 2024, invita a viajar con atención, conscientes del camino y abiertos a las oportunidades para vivir cada minuto con alegría.
Por Olga Leonor Hernández B. Julián, un amigo, citando al escritor de Otraparte, Fernando González, me recuerda con frecuencia que la vida es un viaje. Viajar significa estar atento al camino, observar la ruta, reconocer los obstáculos, sabiendo cuándo pueden ser evitados y cuándo corresponde afrontarlos para poder avanzar, transformados. Se puede avanzar distraído, sembrado en un libro o el teléfono, ajeno a todo lo que pasa alrededor. Llegaremos a nuestro destino, pero no conoceremos el paisaje, ni grabaremos los rostros de las personas que nos cruzamos, nos perderemos las sonrisas, los gestos de advertencia e incluso las lágrimas que llegan al enlazarnos con otros. Cuando avanzamos, inatentos por la vida, repetimos una y otra vez las rutas equivocadas, caeremos más veces de las debidas en el mismo hueco, tropezaremos con las personas que tengamos al frente, y con eso estas se convertirán en obstáculos y no en acompañantes de nuestro camino. Viajar es asumir el reto transformador de cada minuto. Ir con los ojos abiertos y dispuestos. Tomar decisiones sobre la dirección que queremos tomar, pero también tener la capacidad de ser flexibles y reinventarnos si el camino nos lo exige. Viajar significa mantener intacta la capacidad de sorpresa, para no ir por la vida con aires de sobradez y suficiencia, para que nos alcance la compasión con nosotros mismos y con los demás. Si viajamos conscientes, respiramos cada vez, sabiéndonos vivos. Podremos ir lento, con la calma que merece ir por la vida sin afán. Acelerando cuando sea necesario y haciendo pausas de forma intencional. Si viajamos con consciencia no tendremos la opción de volver a decir eso de que se nos fue el día sin darnos cuenta. Esta es una invitación a que vivamos el viaje de este 2024 con la alegría y esperanza que suponen las nuevas oportunidades. Un nuevo año con consciencia y calma, disfrutando con alegría infantil cada minuto compartido con quienes amamos, dispuestos a reconocernos vivos, a avanzar cuando se pueda y retroceder cuando haga falta. Energía bonita para encender el viaje de este nuevo año. Un abrazo.